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Miércoles, 08 de agosto de 2007
Gabriel Moris Noguera
Tiempo de vacaciones
(9) Comentarios
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Como cada año, estamos nuevamente en plena canícula. Es el tiempo soñado por la inmensa mayoría de las personas que llevan una vida más o menos convencional. Es tiempo de calor, tiempo de descanso, tiempo de viajes y tiempo de ruptura con la vida rutinaria que cada uno vive durante el resto del año. Todos, con mayor o menor intensidad planificamos los días del merecido ocio para hacer las cosas que no podemos hacer el resto del año: viajar, visitar a la familia, conocer lugares o países que no hemos podido ver hasta ahora e incluso repetir nuestra buena experiencia en algún rincón del mundo.

Todo eso está bien, creo incluso que es justo y saludable; no obstante, creo que también es justo recordar e incluso, incorporar a nuestra vida, a muchas personas y colectivos que por diversas circunstancias se ven privados de lo que otros muchos disfrutan casi por real decreto. Uno de esos colectivos es el que constituyen las víctimas del terror. Sí lo que acaban de leer, las personas que han experimentado la mayor atrocidad que pueda cometer un ser humano para hacer pagar a ellos, y a la sociedad en general, delitos que no han cometido o para, aprovechando la vulneración del más elemental de los derechos humanos, el derecho a la vida, obtener algún beneficio o renta, ya sea dineraria, política, social etc.

Esta reflexión me sale al hilo de algo que he encontrado esta mañana en Internet, la lista y semblanza de las 192 personas vilmente asesinadas el 11-M y de las que no nos queda más que el recuerdo y el dolor de su pérdida. Ellos me han traído a la memoria, leyendo unas breves líneas sobre su paso por este mundo, que el denominador común de todos era su amor a la vida. ¡Qué cosa más bonita es amar la vida!

Pues bien, unos cuantos, no sabemos el número, ni la identidad, ni sus intenciones- a pesar de que nos las imaginamos-, decidieron quitarles lo que más amaban sin darles la oportunidad de defenderse, de presentar alegaciones, de someterlos a un juicio por los delitos que no cometieron. ¡Qué pesadas son las víctimas, siempre recordando lo que les hicieron!...Y no todo el mundo tiene abuelo para poder comprender su dolor. Durante mis vacaciones participé en Vigo en una concentración para exigir a nuestros representantes, salidos directa o indirectamente del 14-M, que busquen y nos informen de la verdad de lo ocurrido. Indescriptible mi tristeza al ver que, la buena voluntad de los organizadores, no contaba más que con la participación de quince o veinte personas.

Efectivamente, es tiempo de vacaciones. ¿Quién se acuerda ya de lo ocurrido hace más de tres años en unas estaciones de Madrid? Los paseantes que de forma curiosa se detenían ante el megáfono que tímidamente daba las razones de aquella concentración autorizada, se limitaban a decir: ¡Ah, hoy es día once! Como si no hubieran mirado aún el calendario. Como si los atentados de Atocha formaran ya parte de una memoria colectiva que todos tratamos de ahogar: Unos por intereses, otros porque causa dolor, otros porque pueden trastocar su carrera política, judicial, periodística etc. Todo ello bajo el denominador común del más absoluto desprecio al sentido del deber e incluso al sentido común.

Durante las últimas sesiones del juicio celebrado en la Casa de Campo, se difundió una noticia que narraba las decisiones tomadas por el juez instructor del sumario: El desguace de los trenes, escenario del delito, y de los objetos personales de las víctimas. Estos hechos habían ocurrido a los pocos días del atentado. ¿No es delictivo este proceder? ¿No hay prensa libre para denunciarlo? ¿Los órganos de la justicia no tienen recursos para impedir o para juzgar este comportamiento de un juez que teóricamente instruye un sumario para conocer la verdad y no para ocultarla? ¡Felices vacaciones a todos!


Comentarios de los lectores
Gabriel Moris Noguera  (12/08/2007) 05:31 p.m.
Gracias por todos y cada uno de los comentarios vertidos sobre este artículo. Yo soy consciente de que hay muchas personas que no se resignan con el grado de conocimiento que tenemos sobre los atentados del Corredor del Henares y sé que hay un sector no despreciable de la sociedad que busca, lucha y dedica tiempo esfuerzo y dinero propio para que salga a la luz lo que se nos oculta sin el menor recato. Muchas gracias a todos, pero estoy convencido de que el bien que resulte de dicho conocimiento y de la justicia que se haga con los que ejecutaron la trama, redundará en bien de toda la sociedad y no sólo en provecho de los criminales, como aparentemente ha ocurrido hasta ahora
F R  (09/08/2007) 11:14 a.m.
Canevas, ¿quién ha dicho que no se sabe nada del asesinato de Carrero Blanco, del 23F y del GAL? Eso será porque no se ha preocupado en informarse. Aunque claro, esto es como los asuntos del Rey (valga la redundancia), que nadie habla de ellos...
Canevas Canevas  (08/08/2007) 04:58 p.m.
belga197: ¿Conoce algún hecho importante como el del 11M, del que finalmente se haya sabido la verdad? No se sabe nada del asesinato de Carrero Blanco, del 23F, del GAL... Las razones de estado acabaran sepultando la realidad. El expañol olvida muy, muy rápido, es temeroso y le puede la ideología. En fin, la botella medio vacía. Y lo siento.
belga197 .  (08/08/2007) 02:21 p.m.
Lo que tenga que ser, será. Hay citas que son ineludibles y al final seguro que todos acabarán ante la justicia. No voy a ser tan osado como para pedirle paciencia porque estoy convencido de que le sobra. Pero sí que le quiero transmitir mi apoyo y la convicción de que al final se hará justicia
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