Fuentes cercanas al Partido Nacionalista Vasco a las que ha tenido acceso El Confidencial Digital afirman que este primer movimiento del todavía presidente del PNV tiene por detrás una gran operación política, con los siguientes datos:
-- La dimisión de Imaz no hay que interpretarla como la victoria del sector “duro”, que encabeza Joseba Egibar, ni por tanto que se puede concluir que éste vaya a ser el futuro presidente del partido.
-- En realidad, la salida de Imaz deja el campo libre a Iñigo Urkullu, la persona que controla el aparato del partido, gracias a su firme posición en Vizcaya (los militantes vizcaínos son mayoría en el conjunto del PNV y marcan las grandes decisiones, frente a guipuzcoanos y alaveses), para tomar el mando.
-- Una vez que Urkullu se haga con la presidencia del PNV, a continuación “recuperará” a su amigo Josu Jon Imaz, que se convertirá en el nuevo candidato a ‘lehendakari’, excluyendo por tanto a un Juan José Ibarretxe muy “quemado” y alienado claramente con el sector crítico de Egibar.