Tal y como publica el diario vasco, Sarasola declaró en su testimonio que los agentes de la Guardia Civil le amenazaron con meterle la cabeza en un río, aunque finalmente tal acción no se produjo según sus propias declaraciones.
Según su relato, fue “sacado del Patrol y llevado cuesta abajo. Los guardias civiles le indicaban que le harían lo que le hicieron a Zabaltza –en referencia al asesinato de Mikel Zabaltza en 1985”.
Sarasola, además, relata que fue llevado a una pista en la que le torturaron y en la que los agentes simularon su ejecución.
El relato es impreciso en algunos puntos porque Sarasola admite que después de ser llevado a Madrid “tengo totalmente perdida la cronología de lo ocurrido”. Es consciente de que al menos en un par de ocasiones perdió el conocimiento por la aplicación de la “bolsa” y que en un momento dado comenzó a ver imágenes en la pared del calabozo, alucinaciones que liga a la maltrecha situación física creada por los maltratos y los interrogatorios.
Vea a continuación la imagen con las contusiones que muestra Mattin Sarasola:
