El Reino de Marruecos afronta cada vez más problemas para transportar fuera del país los fosfatos del Sahara Occidental, cuya extracción y exportación ha sido considerada ilegal por Naciones Unidas por considerar que es un expolio a los saharauis. En los últimos meses, han sido varias las navieras que han renunciado a ocuparse de ese cometido. Por ejemplo, en junio, la Jinhui Shipping, de Hong Kong, descartó seguir realizando transportes de fosfatos, al igual que anteriormente habían hecho dos navieras noruegas.