Según ha podido saber El Confidencial Digital de fuentes directivas de la empresa, el grupo Prisa ha dado un giro radical a su modelo de negocio en lo que a su rama musical se refiere. El objetivo es evitar la conocida como ‘crisis de las discográficas’ motivada en gran parte por la piratería e Internet.
Los directivos de la compañía creen que a partir de ahora lo que va a dar valor al negocio discográfico es la creación y descubrimiento del talento de artistas desconocidos.
A esto hay que añadir que Gran Vía Musical, la rama de Prisa dedicada efectivamente al negocio de la música, se ocupará de modular, formar y supervisar la carrera de los grupos a los que saque del anonimato.
En definitiva, el objetivo de Prisa es el lanzamiento y la gestión directa de toda la carrera musical de los diversos grupos y cantantes: desde el diseño de la correspondiente estrategia de Marketing, hasta la organización de eventos y conciertos, así como la tramitación de los derechos musicales.
Hay que recordar que el pasado mes de febrero el Grupo Prisa adquirió el 70% de Rosa Lagarrigue Management (RLM), compañía española dedicada al ‘management’ y la contratación artística. Algunos de los cantantes a los que representa RLM son Alejandro Sanz, Miguel Bosé, Ana Torroja y Raphael, entre otros. En la misma operación se incorporó Merchandising On Stage (MOS), compañía dedicada a la gestión integral de los derechos de los artistas y marcas relacionadas con el mundo del ocio y entretenimiento.
Asimismo, el grupo posee también el 70% de Planet Events, firma dedicada a la promoción de giras internacionales (Maná, Shakira o Juanes) y realiza el ‘booking’ musical de destacados cantantes como David Bisbal o Carlos Baute.
Prisa pretende que este crecimiento en la rama musical se lleve a cabo a través de sus canales de televisión (40 TV o 40 Latino). Además, en Latinoamérica, creen, hay un importante negocio musical aún sin explotar y al que van a dirigirse.