La historia comenzó a finales del pasado mes de julio. Durante una exhibición en las instalaciones de la Casa de Campo, Beatriz Martín, una amazona de la Unidad de Caballería se cayó del caballo golpeándose en la cabeza. Al día siguiente, la agente fallecía en el hospital. Según los médicos, si hubiese llevado casco, habría salvado la vida.
Su marido inició entonces una recogida de firmas (llegó a conseguir 17.000) que elevó Alfredo Pérez Rubalcaba para exigirle que los agentes de Caballería llevasen casco. El ministro se comprometió a que en 40 días todos los jinetes y amazonas del Cuerpo Nacional de Policía tendrían protección en la cabeza.
Hace unos días, el director general de la Policía y de la Guardia Civil entregó al marido de Beatriz la medalla de oro al título póstumo a la amazona. En ese acto privado, Francisco Javier Velázquez, reconoció que los cascos ya estaban en España y que se estaban rotulando.
Pues bien, cinco meses después de aquel accidente, las primeras patrullas de policías nacionales con casco ya están en la calle.
Le ofrecemos a continuación el modelo y la rotulación elegida:
