Me cuentan del director de un periódico nacional a quien últimamente se le escucha mucho hablar de “viento cenizo”.
Es una persona que procede de Galicia y, según su versión, en aquellas tierras existe ese “viento cenizo” que, cuando sopla, lo agosta todo y echa a perder cualquier cosa. Y si alcanza a una persona, está perdida.
El director citado sostiene que a José Luis Rodríguez Zapatero le está azotando ese “viento cenizo”, y que ahí está la causa de tantos estropicios como viene sufriendo en las últimas fechas.
Y, por lo visto, mientras sople, resultará inútil que intente arreglar nada. Al contrario, todo lo que aborde se estropeará y acabará mal.
Confieso que me he tomado el leve trabajo de teclear en Google “viento cenizo”, para ilustrarme sobre las circunstancias de tamaña maldición, pero apenas he encontrado nada: sólo nueve referencias, de cuentos y poemas, pero sin ninguna explicación.
En cuanto a la propia Galicia, lo que aparece con más frecuencia es el “aguilucho cenizo”, que por lo visto abunda en esa tierra.
Exista o no ese “viento cenizo”, le haya o no alcanzado al presidente del Gobierno, en lo que sí tiene razón el director de periódico es en que a Zapatero todo lo está saliendo mal.
Algunas cosas se las ha ganado a pulso, pero en otras hay que reconocer que va teniendo verdadera mala suerte.
El problema es que yo soy de la opinión de que los políticos, los gobernantes, necesitan de la buena suerte. Y ¡ay de ellos cuando les da la espalda!
Aznar fue un hombre con suerte durante años. Entró en política a regañadientes, fue candidato a la contra, ganó en Castilla-León por los pelos, gobernó en coalición, resultó nominado por Fraga presidente del PP en el último minuto frente a la candidata Isabel Tocino, ganó las primeras generales por la mínima pero gobernó, ganó las segundas con mayoría absoluta… hasta que llegó el 11-M.
Zapatero ha sido igualmente un personaje tocado por la suerte. Se montó un movimiento de diputados jóvenes para renovar el PSOE y él resultó nominado el líder, se presentó a la secretaría general del partido sin ninguna opción y consiguió derrotar a Bono por la mínima, fue candidato a la presidencia del Gobierno sin posibilidades y ocurrió el 11-M, en 2008 volvió a ganar… Pero, aunque no es definitivo todavía, parece que ahora la fortuna ya no está de su parte.
Habrá que verlo en las generales de 2012. Eso, si llegamos.