Miércoles 18/10/2017. Actualizado 01:00h

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Bacigalupo resucitado

No sabía nada de Enrique Bacigalupo, no oía hablar de él, desde hacía mucho tiempo, pero el otro día lo vi en un restaurante madrileño, donde, según pude comprobar, había quedado a comer con un periodista que trabaja en un medio de comunicación más bien de izquierdas.

Además de ese encuentro inopinado, ¿por qué traigo a colación al otrora famoso magistrado? Por la bronca que se ha montado a propósito de los magistrados de la Audiencia Nacional que van a juzgar el caso Gürtel y de las recusaciones contra Enrique López y Concepción Espejel. Una polémica bastante hipócrita.

¿Ahora aspavientos? Nuestro sistema judicial se encuentra contaminado por la política prácticamente desde los inicios, sin que ninguno de los dos grandes partidos haya mostrado el menor interés por solucionarlo cuando ha gobernado.

Además de la discutible composición del Tribunal Constitucional, todo se agravó con aquella reforma del sistema de elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial, que confirió más poder a los partidos, dejándolo a merced de las formaciones políticas, que designan y votan sus candidatos sin que se les caiga la cara de vergüenza.

La implicación de la política en el sistema judicial es una pesadilla, sin duda, pero, como digo, los principales partidos prefieren mirar a otro lado. ¿Será porque se siente cómodos, e incluso protegidos gracias a esas interferencias?

A ese propósito, y hablando de interferencias políticas, me he venido otra vez al recuerdo alguna chocante actuación de Enrique Bacigalupo, el juez del Tribunal Supremo que se hizo famoso por conseguir que Felipe González no fuera imputado en el caso Gal, y que también tuvo mucho que ver con la condena a 15 años de inhabilitación a Javier Gómez de Liaño por las medidas cautelares que pretendió imponer a Jesús de Polanco, todopoderoso dueño de Prisa.

Ya jubilado en la carrera judicial, fichado por un famoso despacho de abogados, en ese retiro dorado ahora se ha ocupado, por ejemplo, de defender a Lionel Messi en sus problemas con la Hacienda, y está en la defensa de las famosas tarjetas black de Bankia.

Hace mucho que no oía hablar de él, pero no lo he olvidado. Ni otros muchos tampoco.

editor@elconfidencialdigital.com

Twitter: @JoseApezarena




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José Apezarena

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