Sábado 19/08/2017. Actualizado 01:13h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

¡Hala, a desnudarse todos!

Una de las frases menos felices de Enrique Tierno Galván, cuando era alcalde de Madrid, fue aquel improvisado e irreflexivo llamamiento a la gente, sobre todo a los jóvenes: “¡Rockeros, el que no esté colocado, que se coloque... y al loro!”. Un “¡A colocarse!” que después persiguió negativamente al viejo profesor.

La Audiencia Provincial de Madrid acaba de absolver a Rita Maestre, portavoz del Ayuntamiento, del delito de ofensa a los sentimientos religiosos, por el que había sido condenada a una multa de 4.320 euros por el asalto en 2011 a la capilla de Somosaguas de la Complutense.

Mientras algunos estudiantes estaban rezando, Rita Maestre fue hasta el altar, se quitó la camiseta y se quedó en sujetador, a la vez que compañeras leían un manifiesto que acababa diciendo: “¡Ni impura ni virgen, libre! ¡Transmaricabollo, viciosa, maricón, puta, lesbiana!”. Y corearon después gritos de “¡Vamos a quemar la Conferencia Episcopal!”, “¡Contra el vaticano, poder clitoriano!”, “¡Sacad vuestros rosarios de nuestros ovarios!”, “Arderéis como en el treinta y seis”.

Dice la sentencia, discutible y discutida, que, “en una sociedad democrática avanzada como la nuestra, que dos jóvenes se desnuden no debe ya escandalizar a nadie”. Añade que "estamos habituados” a actos semejantes.

Vale. Y yo pregunto a los jueces si esa “democrática” expansión da igual dónde se realice y con qué intención. ¿Es lo mismo una capilla que la vía pública?

Si ya no es reprobable desnudarse, si da igual dónde se haga, cabría inquirir un poco más. ¿Dejarán desnudarse ante el propio tribunal que ha dictado la sentencia? ¿En el Congreso de los Diputados? ¿En un campo de fútbol? ¿Ante la puerta de la casa de los magistrados firmantes del fallo? ¿Y a la puerta del colegio donde van sus hijos? Total, eso “no debe escandalizar a nadie”.

El “¡A desnudarse!” que promueve el fallo judicial va a provocar situaciones muy comprometidas. Es lo que pasa cuando los magistrados no piensan en las consecuencias de sus decisiones. O cuando tienen miedo a hacerse antipáticos, a parecer antiguos. O cuando les da igual todo.

editor@elconfidencialdigital.com

En Twitter @JoseApezarena

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Sobre el autor...

José Apezarena

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·