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Dos destacados policías en el banquillo

Dos destacados policías, el ex jefe superior de Policía del País Vasco Enrique Pamies y el inspector jefe José María Ballesteros, se van a sentar en el banquillo por el ‘caso Faisán’, es decir, el chivatazo a ETA ocurrido en mayo de 2006, unos meses después de la tregua anunciada por la banda terrorista.

La Audiencia Nacional rechazó ayer la petición de Pamies de archivar el caso o, al menos, devolver el sumario al juez instructor para que siguiera practicando diligencias, da por terminada la investigación como pedían el juez y el fiscal, y ha ordenado la apertura de juicio oral. Se inicia ahora el plazo para los escritos y se fijará la fecha del juicio.

Sentar en el banquillo a dos importantes policías, del nivel de Pamies y  Ballesteros, tiene su emoción, sin duda. Pero más aún los delitos por los que están procesados: revelación de secretos y colaboración con organización terrorista.

Una emoción añadida va a ser comprobar si ‘tiran hacia arriba’. Es decir, si testifican que los hechos de que se le acusa tuvieron origen en órdenes superiores. Hasta ahora, los dos acusados han mantenido silencio sobre si recibieron indicaciones de más arriba, pero no es lo mismo callar a la espera de que la instrucción termine que verse efectivamente sentados en el banquillo.

Desde el principio se apuntó al entonces director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, un conocido socialista vasco, pero el juez optó por dejarlo fuera del sumario. Pero, si, en lugar de ‘comerse el marrón’ ellos solos, como suele decirse, los dos policías optaran por ‘tirar hacia arriba’, su situación podría complicarse.

Y si incluso fueran más arriba aún, podría entrar en problemas el entonces secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho (fue posteriormente nombrado ministro del Interior). Más difícil parece que roce a Alfredo Pérez Rubalcaba, que en la fecha de los hechos era ministro del Interior pero prácticamente acababa de llegar al cargo (fue nombrado en abril), a pesar de lo cual desde el Partido Popular se le intentó implicar.

Lo dicho, puede haber emociones. Para dos importantes policías, sentarse en el banquillo, y además en solitario, pechando ellos solos por un suceso tan grave como dar chivatazos a ETA, puede convertirse en insoportable.

editor@elconfidencialdigital.com

Twitter: @JoseApezarena

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José Apezarena

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