Sábado 23/09/2017. Actualizado 01:00h

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Casas reales

Así ha vivido Corinna zu Sayn-Wittgenstein en Madrid: residencia en la zona de El Pardo, exigía coches de lujo, los servicios de información la tenían controlada

Su nombre en clave era ‘Ingrid’, afirmaba que sabía muchas cosas delicadas, se mostraba arrogante y cobraba por todas sus gestiones

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Corinna zu Sayn-Wittgenstein ha llevado hasta hace solo unos meses una vida aparentemente normal en Madrid, donde pasaba inadvertida, a pesar de su residencia en una zona tan exclusiva como El Pardo y de los coches de lujo que siempre demandaba para su servicio.

Corinna pasaba totalmente desapercibida para la mayoría de las personas que se cruzaban con ella en Madrid, excepto para un equipo de profesionales de las Fuerzas de Seguridad que la tenían controlada permanentemente y conocían en todo momento su paradero.

Según ha podido saber El Confidencial Digital, la princesa estaba perfectamente identificada por un grupo de los servicios de información. Sabían cuándo entraba y salía de su domicilio, qué lugares frecuentaba y hasta con quién se veía en ocasiones. Para la Policía Nacional y la Guardia Civil, no era una ciudadana anónima: en ambos cuerpos se comentaba ampliamente su presencia en Madrid y se conocía perfectamente quién era

Corinna era ‘Ingrid’

En los archivos de los servicios de información de ambos cuerpos se encuentran varios informes y minutas sobre ella y sus movimientos.

De acuerdo con la información reservada que maneja ECD, el sobrenombre con el que se identificada a Corinna en las Fuerzas de Seguridad era el de ‘Ingrid’.

“Se le puso ese alias por su aspecto germánico: rubio y con ojos azules”, explica un agente conocedor de estos informes sobre la princesa, que últimamente ha concedido sendas entrevistas a El Mundo y Hola!

En una zona exclusiva de El Pardo

Corinna zu Sayn-Wittgenstein residía en una vivienda ubicada en la exclusiva zona de El Pardo. Se trata de un barrio situado al noroeste de la capital compuesto mayoritariamente por viviendas unifamiliares.

Las fuentes policiales consultadas aseguran que la princesa vivió allí hasta hace aproximadamente un año.

Sus exigencias

Uno de los detalles que más llamaba la atención a Policía y Guardia Civil sobre Corinna son los ‘caprichos’ que tenía. Las fuentes a las que ha tenido acceso ECD señalan que siempre exigía ser trasladada en automóviles de lujo.

Según los informes que elaboraban agentes de campo, coches de alta gama recogían a la princesa alemana en su domicilio y le trasladaban al lugar donde deseaba. Los trayectos al aeropuerto de Barajas eran frecuentes.

Otra cuestión que los policías y guardias civiles destacan es que, cuando tomaba vuelos, Corinna siempre viajaba en clase ‘bussines’. En ningún viaje que ha realizado desde Madrid hay constancia de que se ubicara en un asiento de la clase turista.

“Arrogante”

Las fuentes consultadas definen a la Corinna que vivió en Madrid hasta hace un año como una persona “prepotente” y “arrogante”.

En las conversaciones que mantenía con sus contactos solía presumir de que disponía de información privilegiada. “Decía que sabía muchas cosas delicadas”, concretan.

Las mismas fuentes destacan que Corinna zu Sayn-Wittgenstein siempre se movía por dinero. “Ponía el cazo por delante”, señala de forma gráfica un agente. La princesa, no obstante, quiso destacar en su entrevista a El Mundo que ha trabajado gratis para el Gobierno español.

Enfadada con la Casa Real

Corinna ha abandonado definitivamente de Madrid molesta con la Casa Real. Así se lo hizo saber a las últimas personas con las que se encontró. No con el rey, pero sí con Zarzuela.

En algunas conversaciones destacó que la Casa Real no le había tratado adecuadamente.

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