Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Dinero

La posición dominante de Euskaltel, del ex lehendakari Ardanza, podría llevar a Telefónica y Vodafone a salir del País Vasco

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Euskaltel ha resultado adjudicatario de los principales concursos de telecomunicaciones convocados en el País Vasco por Administraciones e Instituciones públicas durante el último año. Además, en la mayoría de ellos (seis sobre nueve) ha sido elegido como único proveedor. ECD ha podido constatar un enorme malestar en sus competidoras, que argumentan con números.

Euskaltel ha resultado adjudicatario de los principales concursos de telecomunicaciones convocados en el País Vasco por Administraciones e Instituciones públicas durante el último año. Además, en la mayoría de ellos (seis sobre nueve) ha sido elegido como único proveedor. ECD ha podido constatar un enorme malestar en sus competidoras, que argumentan con números. El operador vasco —en el que el ejecutivo autonómico mantiene el 7% del capital- ha sido valorado como la mejor opción para prestar los servicios de telecomunicaciones de la diputación de Vizcaya, el ayuntamiento de Getxo, el ayuntamiento de Vitoria, la Universidad del País Vasco y el despliegue de la red de banda ancha en el medio rural (Itelazpi), además de recibir una porción considerable de los contratos más importantes de la diputación de Guipúzcoa y el Bilbao Exhibition Centre. Todo ello supone un importe superior a los quince millones de euros. Además, a principios de año, el Gobierno vasco decidió adjudicar a Euskaltel la telefonía fija, móvil, datos e Internet de toda la Administración autonómica. Un único adjudicatario para un contrato de más de 65 millones de euros en cuatro años, considerado como el mayor concurso de telecomunicaciones que se convoca en Euskadi. Todo ello ha convertido a Euskaltel en el operador incumbente del mercado vasco, donde la competencia —especialmente de Telefónica y Vodafone, que son los únicos capaces de hacerle frente, aunque con dificultad- sólo ha podido hacerse con una parte marginal: el concurso del ayuntamiento de San Sebastián (Telefónica) y una porción del concurso de la diputación de Guipúzcoa (Telefónica) y el Bilbao Exhibition Centre (Vodafone). Poco más de un millón de euros,… a repartir. Bajo la evidencia de las cifras, algunas analistas destacan cómo Euskadi se ha convertido en un terreno en el que garantizar la competencia es cada día más difícil. Euskaltel —encabezado por el anterior lehendakari y peneuvista, José Antonio Ardanza- campea a sus anchas como operador incumbente en este ámbito geográfico, sin verse afectado por las limitaciones regulatorias de operador dominante. El operador vasco cuenta con el apoyo del gobierno autonómico que participa directamente en el capital de la compañía. La acción de “lobby” que Euskaltel y sus máximos dirigentes ejercen sobre el tejido empresarial y la administración vasca está siendo cuestionada por sus competidores, pues —afirman- los pliegos de los concursos favorecen una vez tras otra al operador vasco y los recursos administrativos ante estas situaciones son desestimados sistemáticamente por el gobierno autonómico. Se habla incluso de “clientelismo político”, de convertir a Euskaltel en la “empresa estatal” del País Vasco, sin que los órganos competentes lo tengan en cuenta y permitan una efectiva competencia real. Recientemente, lo ponía de manifiesto Alberto García Erauskin, Consejero director general de Euskatel: “Cada minuto y medio ganamos un cliente de Telefónica y cada diez hacemos un contrato con una empresa”. Ante las barreras existentes a la hora de conseguir nuevos clientes, presentar ofertas o liberalizar el mercado de las telecomunicaciones vasco, algún operador comienza a hablar de romper la baraja y salir del mercado. Eso sí, explican, esa salida del mercado sería total: los órganos ejecutivos deberían prescindir de esas empresas también para impulsar la economía y el desarrollo autonómico de la comunidad mediante la inversión, creación de empleo, el impulso de la I+D local o la innovación tecnológica, entre otras actividades. Además, las instituciones autonómicas tampoco podrían contar con el compromiso de estas sociedades a la hora de financiar o patrocinar la promoción turística de la comunidad, los eventos culturales y deportivos más significativos o las principales iniciativas locales.

·Publicidad·
·Publicidad·