Sábado 03/12/2016. Actualizado 01:21h

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Dinero

Éxito de perdices abatidas en la finca de Joao Espirito Santo, en una jornada que reunió a distinguidos financieros y miembros de casas reales europeas

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Hace dos fines de semana se celebró el último ojeo de perdices en “La Encomienda de la Losilla”, la finca de Joao Espirito Santo que está situada en las cercanías de Chinchón, un espléndido terreno de unas 500 hectáreas que linda con la propiedad de la conocida familia Corsini, también de gran tradición cinegética.

Según datos recogidos por El Confidencial Digital, la jornada fue un éxito rotundo de perdices abatidas por selectísimos cazadores, todos nombres de postín. No faltaron, por ejemplo, miembros de distinguidas casas reales europeas.   Hay que decir que, en estos momentos, existen colas para visitar los parajes mencionados y cazar, desde que allí celebrara el banquete de boda Rafael del Pino, presidente del Grupo Ferrovial, uno de los tres grandes del sector de la construcción y la segunda fortuna de España después de Amancio Ortega.   Por cierto, que entre el aparcamiento del recinto y la campa que se utilizó para la celebración de aquel enlace se encuentra el que podría ser considerado como el mejor helipuerto de la capital de España, acondicionado de manera excelente y situado muy cerca del Aeropuerto de Barajas.   Allí llegaron en su yet particular, en la mañana de hace dos domingos, tres de los ilustres cazadores invitados. Estuvieron acechando todo el día y pusieron rumbo a Barajas en helicóptero para llegar a sus lugares de residencia habitual, uno en Londres, otro en Ámsterdam y el tercero en Milán.   Los tiradores curtidos encontraron un solo defecto a la jornada: convendría –dijeron- mantener durante más meses a las perdices en el campo, porque tanta ‘perdiz de bote’ puede llegar a deslucir un día tan exclusivo. Se echó de menos, de hecho, la bravura de la perdiz rojilla, que muy pocos pueden jactarse de poseer en España.

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