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Dinero

Iberdrola y las grandes eléctricas españolas no se “creen” el “parón” nuclear del Gobierno y siguen contratando ingenieros y técnicos

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El Gobierno, por boca de la vicepresidenta, primero, de Rodríguez Zapatero después, y, ayer mismo, en palabras de Solbes, insiste en el “parón” nuclear. Sin embargo, las compañías eléctricas no se lo creen, al menos con los hechos.

Las grandes eléctricas españolas, con Iberdrola a la cabeza, siguen contratando ingenieros y técnicos en energía nuclear, a pesar de que desde el Gobierno se mantiene el discurso de que las centrales nucleares están abocadas al cierre sin que se contemple su sustitución por otras nuevas.

Según cuentan a El Confidencial Digital en fuentes del sector, la contratación de estos técnicos tiene tres finalidades: asegurar el correcto funcionamiento de las centrales que ya existen; poder competir en los concursos internacionales para construir nuevas centrales; y tener equipos preparados para poder levantar en España, en plazo récord, grupos nucleares de segunda generación.

De momento, el Gobierno ya no habla de “centrales inseguras”, sino de “residuos peligrosos”. El cambio de discurso es absolutamente necesario, porque, al margen de si se construyen nuevas centrales o no, lo que es una necesidad perentoria es el nuevo cementerio para residuos nucleares.

Según sus planes, Enresa, la empresa pública que se encarga de los residuos, necesita acoger en 2011 las 100 toneladas de uranio y los 600 kilos de plutonio que tienen guardadas las centrales españolas en almacenes británicos y que serán devueltos a España en esa fecha.

El Ministerio de Industria maneja unos cálculos que cifran en 520 millones de euros la cantidad que el sistema eléctrico tendrá que gastar entre 2007 y 2010 para asegurar la gestión adecuada de los residuos de alta intensidad, que ahora, aparte de los que están en Inglaterra, se van almacenando en las propias centrales a la espera de una ubicación definitiva.