Martes 06/12/2016. Actualizado 01:07h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Dinero

Los Operadores Móviles Virtuales, un riesgo para las inversiones futuras de las operadoras en telefonía móvil

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El impulso a los Operadores Móviles Virtuales, que ha incluido el Ministerio de Industria en el paquete de medidas del Plan de Dinamización de la Economía, ha sembrado la inquietud entre los operadores, que apuntan que la iniciativa puede poner en peligro inversiones futuras.

El impulso a los Operadores Móviles Virtuales, que ha incluido el Ministerio de Industria en el paquete de medidas del Plan de Dinamización de la Economía, ha sembrado la inquietud entre los operadores, que apuntan que la iniciativa puede poner en peligro inversiones futuras.

 

Los Operadores Móviles Virtuales son compañías que ofrecen servicios telefónicos de celulares, y que por tanto compiten en el mercado, pero que no tienen redes propias, sino que utilizan los de otras firmas, a las que arriendan el uso de esas redes.

 

Según fuentes del sector, el impulso desde el Gobierno a compañías que son simples revendedores de tráfico a bajo precio puede generar un entorno competitivo solamente basado en una guerra de precios, lo que puede poner en peligro el cumplimiento de las multimillonarias inversiones comprometidas hasta el 2008.

 

La telefonía móvil en España está totalmente liberalizada y es una de las actividades más competitivas de la economía. Tras superar el pinchazo de la burbuja tecnológica y amortizar el desembolso que supuso las licencias de UMTS en el 2000, los operadores de móviles han trabajado e invertido para ofrecer una oferta de valor, adecuada a las necesidades del público y a la permanente evolución tecnológica, y sobre todo altamente competitiva con precios ajustados a la media europea.

 

El precio de los servicios móviles se ha reducido en España un 14,9% en los últimos cuatros años, reducción que llega al 31% en el periodo 2000-2003 si consideramos exclusivamente la bajada de los servicios móviles de voz (-22,2%) y el crecimiento acumulado de la inflación en esos años (13,6%).

 

Además, el sector de las telecomunicaciones –especialmente la telefonía móvil- ha sido el que más ha contribuido en los últimos años a moderar la evolución al alza de la cesta de la compra, cuantificando una reducción del –9,5%, frente a los incrementos en el resto de sectores.

 

Asimismo, en España, donde el precio del minuto facturado (0,26 euros/minuto) y la factura mínima (19 euros) se sitúa en el promedio de los operadores europeos y por debajo de países como Alemania, el mercado móvil ha evolucionado hasta un alto grado de desarrollo y penetración.

 

Mediante políticas de servicios de valor a precios adecuados y subvención de terminales –principales demandas de los usuarios-, e inversión sostenida en infraestructuras, cobertura y mantenimiento de redes, la telefonía móvil es uno de los principales motores de desarrollo económico.

 

Un marco –se comenta en el sector- que no requiere medidas artificiales desde el Gobierno, ya que el impulso de Operadores Móviles Virtuales no garantiza la apuesta por nuevos desarrollos tecnológicos, con las inversiones en infraestructuras que conllevan, y su extensión geográfica y social a todos los ciudadanos. 

 

La entrada forzosa de los OMV’s se atribuye a un empeño particular del ministro de Industria, José Montilla, que no ha tenido en cuenta que estos operadores se limitarán a desarrollar una guerra de precios a corto plazo, sin que ello garantice un crecimiento sostenible del sector, más aún a largo plazo.

 

La experiencia en países como Dinamarca muestra que la entrada de los operadores móviles virtuales puede poner en peligro el cumplimiento de la inversión en infraestructuras comprometido por los operadores tradicionales para los próximos tres años. Lo cual, en el caso de España, supondría un paso atrás en el desarrollo de nuevos servicios y aplicaciones de datos, el despegue de la 3G, el impulso de la innovación tecnológica y, por ende, su aportación al crecimiento económico del país.