Martes 26/09/2017. Actualizado 01:00h

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Dinero

Sucesor de Arturo Fernández

Traición en la CEOE. Lázaro ayudó a Garamendi en su campaña y al final pactó el voto para Rosell

El sector crítico de CEIM acusa a su nuevo presidente de no jugar limpio a las elecciones de la patronal

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“Juan Pablo Lázaro ha estado en casa de Antonio Garamendi preparando la campaña electoral prácticamente hasta el último minuto. Pero luego decidió entregar los votos de la mayoría de Ceim a Joan Rosell”. Esta es la denuncia que hace el sector crítico de la patronal madrileña contra su nuevo presidente, elegido ayer sustituto de Arturo Fernández.

Joan Rosell en el momento de la votación. Joan Rosell en el momento de la votación.

El entorno de Antonio Garamendi, el presidente de Cepyme que compitió el miércoles por la CEOE contra Joan Rosell, ya señaló ese día tras conocer que perdió por sólo 33 votos que les “habían traicionado”.  En concreto, señalaban desde fuentes cercanas al dirigente vasco a Juan Pablo Lázaro, nuevo presidente de la patronal madrileña, Ceim, en sustitución de Arturo Fernández.

Ahora la acusación llega también desde el sector crítico de Ceim, que ayer eligió a Lázaro tras la renuncia de Fernández, adelantada por este confidencial. “Arturo Fernández y Joan Rosell son amigos. Y Arturo Fernández ha puesto a Juan Pablo Lázaro de vicepresidente y, tras su renuncia, de presidente. Pero Lázaro es, o al menos lo era, amigo de Antonio Garamendi”, explican fuentes críticas con la dirección de Ceim.

“Lázaro ha estado en casa de Garamendi durante las reuniones en las que se preparaban las elecciones a la CEOE prácticamente hasta el último minuto, como se suele decir. Garamendi contaba con su apoyo y todos los votos que pudiera controlar frente a los de Arturo, que iban fijo para Rosell”, explica.

“Sin embargo, los votos conocidos el miércoles dejan claro que al final Lázaro traicionó a Garamendi. Al menos así se siente el dirigente vasco. Son sólo 17 votos: con que 17 votos se hubiesen decantado por Garamendi, hubiese ganado a Rosell”, explica un empresario madrileño. El entorno de Lázaro ha señalado públicamente que nunca llegó a comprometerse con Garamendi.

Situación actual

Con la ayuda de Arturo Fernández, que se mantendrá en la directiva de Ceim y de la CEOE, el futuro en la patronal madrileña será más placentero que en la española. La CEOE está prácticamente partida en dos. Garamendi, como presidente de Cepyme, será seguro vicepresidente, puesto que así lo marcan los estatutos.

Además, habrá al menos otros tres vicepresidentes según esos estatutos. Antes de que se celebraran las elecciones, la idea de Rosell era que no hubiera vicepresidente primero. Durante su mandato, Rosell ha ido simplificando la estructura de la patronal y reduciendo el número de vicepresidencias hasta las cuatro actuales (una fija para Cepyme).

La división que ha puesto sobre la mesa los comicios del miércoles va más allá de Madrid. Andalucía también votó mayoritariamente por Garamendi, y Cataluña por Rosell. En las confederaciones, la de Metal apoyó a Garamendi y la de Construcción se dividió entre los dos candidatos. “Seopan, las grandes constructoras, estaban con Rosell”, aseguran desde el equipo del catalán.

Partida en dos, y amenazada por todas partes. Así está la CEOE. El poder que ha ido adquiriendo el Consejo de Competitividad que preside César Alierta, y el reciente nombramiento como presidente de las Cámaras de Comercio de José Luis Bonet, catalán y defensor públicamente de la unidad de España, dejan a Rosell arrinconado.

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