Motor
BMW 320d GT Automático. Perfecta simbiosis

En el diseño del automóvil siempre han influido las modas y las tendencias del momento.

Pero también hay espacio para esa creatividad que da lugar a vehículos que se salen fuera de lo común, que crean su propio espacio dentro de una categoría que ya existe. Es el caso del BMW 320d GT.

BMW 320d GT Aut.
BMW 320d GT Aut.

Artículo de Manuel Reyes

 

BMW, con el lanzamiento de su Serie 3 GT añadió sus propios ingredientes al concepto coupé de cuatro puertas, modificándolo a su manera.

La categoría de los coupés de cuatro puertas se caracteriza por empleo de carrocerías bajas y estilizadas con una línea de cintura alta, menor superficie acristalada y ventanillas sin marco.

Esta categoría acoge tanto a modelos de tres volúmenes como a los de dos volúmenes con portón trasero, primando aspectos meramente formales que van directos al blanco de lo emocional sin descuidar otros de índole práctico. 

 

Como resultado de una menor altura, en comparación con la berlina convencional, se deriva una silueta más estilizada. Como contrapartida se ven penalizados otros aspectos como, el acceso a las plazas posteriores o el hecho de que los pasajeros de estas plazas dispongan de una menor altura, además de peor visibilidad al reducirse la superficie acristalada de las ventanillas.

Pero no hay olvidarse de la principal ventaja que aporta el coupé de cuatro puertas sobre el clásico coupé de dos puertas: la comodidad de uso que facilitan sus cuatro puertas. Al fin y al cabo su razón de ser, que da en el blanco de los requerimientos de muchos usuarios. 

 

Complacer a todos

Frente a estos planteamientos, parece que hubiera que decidirse por el blanco o por el negro, porque BMW introdujo un tercer color fruto de mezclar los anteriores, el gris. La marca bávara estuvo muy acertada cuando llegó el momento de reestructurar la gama de modelos de la Serie 3, paralelamente a la creación de la Serie 4.

Ambas Series acogen sendos modelos que responden al concepto coupé de cuatro puertas, y lo interpretan con algunos matices que marcan la diferencia entre ellos.

En BMW pensaron que se podía mantener este concepto respetando la silueta coupé e, incluso, los cristales de las ventanillas sin marco. Pero en contraposición, en lugar de rebajar la altura de la carrocería se podía hacer justo lo contrario, incrementarla  notablemente, lo que también conlleva un aumento de la superficie acristalada. Así se eliminaba de un plumazo, el Talón de Aquiles del coupé de cuatro puertas, la limitada altura disponible en las plazas posteriores. De paso los pasajeros de estas plazas disfrutan de mayor visibilidad.

Nacía, el BMW Serie 3 GT (Gran Turismo), dotado con un generoso portón trasero y una altura de 1,51 m. Para los puristas, para los que la forma tiene que prevalecer sobre cuestiones más pragmáticas y piensan que un coupé, incluso de cuatro puertas, tiene que ser necesariamente bajo y estilizado, BMW propuso, el Serie 4 Gran Coupé. Mide 1,39 m de alto, aunque conserva el práctico portón trasero.

Inteligente manera de dar gusto a todos. 

 

Gran versatilidad

El BMW Serie 3 GT hace gala de una gran personalidad, con un estratégico posicionamiento dentro de la amplia y variada oferta de vehículos que brinda el mercado.

Si se le compara con la berlina de la Serie 3, no solamente es más alto (8 cm más) sino que en un alarde de rendir culto a la diosa habitabilidad asimismo incrementa 11 cm la batalla (2,92 m) y 19 cm la longitud (4,82 m).

Estas medidas propician que supere en habitabilidad y en capacidad de maletero (520 l) a sus hermanos de la Serie 3, tanto a la berlina como al Touring (familiar). El resultado final es un producto casi único, sin competidores directos, que mima de manera especial a los pasajeros de las plazas traseras obsequiándoles con mucho espacio para las piernas, además de altura.  

Lo curioso, lo paradójico, es que la máxima de un coupé de cuatro puertas no es precisamente una modélica habitabilidad.

Con este ambicioso pliego de condiciones, el BMW Serie 3 GT fusiona la deportividad que le confiere su imagen, reforzada por las ventanillas sin marco, con el pragmatismo de las soluciones que propone, plasmadas en  la versatilidad del portón (de accionamiento eléctrico) o en los respaldos reclinables así como abatibles de los asientos posteriores.

El volumen del maletero es de 520 l, ampliable a 1.600 l. 

 

El modelo 320d GT Automático monta un propulsor diésel de 4 cilindros en línea y 2 litros de cilindrada que desarrolla una potencia máxima de 190 CV.

Su precio es 45.550 euros, aunque hay disponibles sobre el acabado base los paquetes Sport, Luxury y M Sport. Con 190 CV, el propulsor mueve el coche con bastante agilidad, mostrando una especial predisposición a obedecer con celeridad cualquier orden que reciba del acelerador, pero se muestra un poco ruidoso circulando a bajas velocidades.

Por el contrario, una vez que su rueda a velocidades de crucero apenas se deja oír, lo que sumado a la calidad de rodadura que ofrece el chasis propicia un gran confort de marcha que invita a largos viajes.

Además es una mecánica poco sedienta. A velocidades legales, circulando por autovía entre 120 y 130 km/h, ofrece consumos en torno a los 5,8 l/100 km, siempre teniendo en cuenta variables importantes como la orografía del terreno y el modo de conducir.

Aunque este gasto puede reducirse de forma considerable, hasta un 20 por ciento, si se activa el modo de conducción Eco Pro.

De la caja de cambios automática de 8 velocidades solo caben elogios. Trabaja de manera intachable.

Permite, en modo de conducción Sport+, saltar de una sola vez varias velocidades para reducir la marcha. Así, por ejemplo, puede pasar de la octava a la cuarta a la hora de fuertes reducciones.

 

 

 

 

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Etiquetas: BMW, BMW 320d GT Aut, 320, Serie 3, Serie 3 GT