Lunes 05/12/2016. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Medios

No todo el peligro viene de ETA. Periodistas de El Mundo han comenzado a usar tarjetas prepago y maniobras de distracción para ver a sus fuentes y evitar ser espiados

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Las ‘artimañas’ de algunos periodistas para que la Policía no controle sus movimientos avanzan con los tiempos. Algunas fuentes informativas están revelando su temor a ser espiadas y exigen garantías. Por ello, los profesionales del diario El Mundo están utilizando una curiosa manera de contactar y citarse con sus fuentes.

El Confidencial Digital acaba de conocer el procedimiento que están utilizando algunos periodistas del diario El Mundo para evitar se espiados y estar bajo el control de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, incluido el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Estos son algunos de los ‘trucos’ que utilizan:

-- Pedro J. Ramírez suministra un teléfono móvil, de contrato, a cada redactor del periódico. Ese teléfono y ese número, cuentan estos periodistas, resulta relativamente fácil de identificar y, por tanto, susceptible de ser ‘pinchado’.

-- Lo que hacen estos redactores es comprarse entonces, con dinero de su propio bolsillo en algunos casos, una tarjeta telefónica con modalidad de prepago. La ventaja de este tipo de tarjetas es que no hace falta identificarse para adquirirlas ya que se pueden comprar en cualquier establecimiento que las suministre.

-- Algunos periodistas de El Mundo siguen este procedimiento, consumen todo el dinero en llamadas que ofrezca la tarjeta e, inmediatamente después, la tiran a la basura para eliminar cualquier tipo de seguimiento.

Sin embargo, las estratagemas de los periodistas de El Mundo van más allá. Según ha podido saber ECD, algunos redactores son seguidos muy de cerca por desconocidos y se las tienen que ingeniar para despistar a sus perseguidores.

Una de las formas que emplean para ello es la siguiente: acuden con su propio coche a un parking público. Allí aparcan el vehículo, salen a la calle y solicitan un taxi. Este taxi les lleva a una cabina telefónica desde la cual el periodista realiza una ‘llamada perdida’ –llamar y colgar- al número de teléfono de su fuente.

Previamente, la fuente y el periodista de El Mundo han concertado que cuando éste último le efectúe esa llamada desde el número de teléfono de la cabina que han acordado, tienen concertada una cita en un punto determinado.

Ese punto de la cita, cuentan los periodistas, normalmente es una cafetería que debe reunir unas características muy concretas: fácil acceso, visibilidad de las entradas y salidas