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Telecinco enfada a directivos por el “caso Idaira” y los votos “irregulares” en OT: la cadena contrató a Myalert y Telephone Publishing

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El “caso Idaira” aún colea. Algunos directivos del sector reconocen en privado su enfado con Telecinco por cómo ha gestionado las críticas y denuncias de fraude tras la salida de Idaira. La cadena de Paolo Vasile es la responsable directa de la contratación de las operadoras que organizar las llamadas y votos a los artistas.

El “caso Idaira” aún colea. Algunos directivos del sector reconocen en privado su enfado con Telecinco por cómo ha gestionado las críticas y denuncias de fraude tras la salida de Idaira. La cadena de Paolo Vasile es la responsable directa de la contratación de las operadoras que organizar las llamadas y votos a los artistas. El principal motivo de disconformidad tras las quejas de los telespectadores es la imagen que ha querido transmitir la cadena que, desde el primer momento, ha actuado como si la emisora no tuviera nada que ver en este asunto. “Lo de ‘pedir un informe a Gestmusic’ —explica un profesional del sector experto en concursos- es, por lo menos, una frase desafortunada. En este tipo de contratos, la cadena suele tener información de primera mano. Es responsable directa de muchos pasos”. El Confidencial Digital ha podido confirmar que, efectivamente, en el caso de “OT 4” la cadena ha tenido perfecto conocimiento de la dinámica de las votaciones. Fuentes oficiosas de Telecinco aseguran que en todos los programas de la cadena donde hay interactividad, se suelen utilizar dos empresas, una para teléfonos móviles y otra para fijos, que son las que realizan toda la labor de contratar líneas y ancho de banda con las distintas operadoras telefónicas. Estas sociedades son también responsables de recolectar la información de las llamadas y votos, descifrarla y transmitirla a Telecinco y/o a la productora del programa en cuestión. Asimismo, esas compañías son las que reciben las recaudaciones de las distintas operadoras telefónicas y, tras cobrar su comisión, entregan el resto de dinero a Telecinco, quien, a su vez, cede una parte de esas ganancias a la productora. En el caso que nos ocupa, Telecinco contrató para estos servicios a Myalert para la plataforma de móviles y Telephone Publishing para la plataforma de fijos. En este tipo de concursos el sistema funciona de la siguiente manera. En los programas se publicitan los números de teléfono que esas compañías suministran y después se van recibiendo, en tiempo real, el recuento de votos a través de unas páginas web privadas de dichas compañías. Cuando llega el momento de dar el resultado de las votaciones, se congelan los datos de las votaciones y un notario testifica cual es, en ese momento, el estado del reparto de votos que suministran las empresas y comprueba que el cálculo de porcentajes es el correcto. Así pues, las sociedades implicadas no suelen tener ninguna capacidad de alterar secretamente el resultado de una votación, a menos que existiera un complot de grandes dimensiones que incluyera a todas las operadoras de fijos y móviles (en este caso a Myalert, a Telephone Publishing), a Telecinco, a Gestmusic, y al Ilustre Colegio de Notarios. De ahí el enfado de algunos ejecutivos cuya profesionalidad se ha puesto en duda. En la gala de OT que supuso la salida de la canaria Idaira se recibieron casi dos millones y medio de llamadas. Ese fue el motivo de que las líneas se saturaran en muchos momentos, precisamente porque estaban siendo usadas por espectadores que estaban votando en ese momento. Las operadoras consultadas confirman que, en un caso así, el “embotellamiento” afecta a todos los concursantes por igual. Sin olvidar, explican, que ante un resultado de 73% - 27% no caben muchos matices. Finalmente, falta por dilucidar qué ha sucedido con los cientos de personas que se han quejado de que, debido a la saturación de líneas, su voto no pudo entrar pero se les ha facturado el mensaje SMS. Si es así y pueden demostrarlo, las operadoras telefónicas deberán descontarles los 0,90 € de su próxima factura.