Martes 06/12/2016. Actualizado 01:07h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Medios

La prensa nacional estuvo a punto de boicotear la publicación de los datos del último EGM por las “chapuzas” de la encuesta

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

La AEDE es una institución creada para representar los intereses empresariales de los editores de prensa diaria. Este organismo promovió el pasado miércoles una campaña para evitar dar publicidad a los resultados del último EGM. El plan no prosperó pero los directores de El Mundo y La Razón lo confirman.

La operación se fraguó el pasado martes, día en el que los datos de la última oleada del EGM llegaron a las redacciones de los diarios españoles. Tras escuchar las quejas de sus representados, un delegado de la AEDE empezó a transmitir a las cabeceras la siguiente consigna: como el estudio presenta flagrantes errores vamos a promover un boicot a esos datos para que ningún periódico se haga eco de ellos.   En el programa “La Mañana” de la COPE de este jueves, el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, y el máximo responsable de La Razón, José Alejandro Vara, confirmaron que ellos fueron avisados y se mostraron dispuestos a provocar un “apagón” y evitar dar a conocer a la opinión pública el sondeo de audiencias. El motivo: las “chapuzas” que, a juicio de los directivos, presentan este trabajo.   Según Ramírez y Vara, el estudio presenta graves deficiencias. Se mencionan por ejemplo el uso de una técnica mixta en la cuestación, es decir, se ha modificado la forma de trabajo para la obtención de los datos; hay anomalías en las llamadas a teléfonos fijos y móviles; y se ha producido una considerable disminución de las encuestas realizadas en Madrid.   Estas son algunas de las irregularidades denunciadas públicamente por los afectados. De ahí que se iniciará el martes pasado la citada movilización. Sin embargo, se trató tan sólo de un amago, un intento que duró una media hora.   Efectivamente, treinta minutos después de la primera ronda de llamadas del delegado de la AEDE anunciando el boicot, se produjo una segunda comunicación telefónica. En ella se transmitió que había sido imposible localizar a todos los editores y que, por lo tanto, no iba a ser posible lograr la necesaria unanimidad para dotar de fuerza al “bloqueo”.   De ahí que se diera la consigna a cada periódico de que cada cual optara por hacer lo que considerara más conveniente.