Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

El Chivato

La Defensora del Lector se despide en El País con un demoledor balance sobre la prensa

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

La Defensora del Lector de El País, Malén Aznárez, se despide del puesto, tras cumplir los dos años reglamentarios. Y lo ha hecho, en su último columna, con un demoledor análisis de la situación de la prensa en España, que incluye, por supuesto, a su propio periódico.

La Defensora del Lector de El País, Malén Aznárez, se despide del puesto, tras cumplir los dos años reglamentarios. Y lo ha hecho, en su último columna, con un demoledor análisis de la situación de la prensa en España, que incluye, por supuesto, a su propio periódico. Según Aznárez, en estos dos años la credibilidad de la prensa ha caído de forma espectacular, por la falta de sentido crítico ante informaciones oficialistas, pero también por malas prácticas, que han derivado en la serie de escándalos profesionales sufridos en medios de comunicación muy relevantes a nivel internacional, y sobre todo en los Estados Unidos. Ese descenso de credibilidad afecta también a la prensa española, en la que incluye a El País, y se está traduciendo en un permanente descenso de la cifra de lectores. A lo cual se añade la competencia directa y dura de fenómenos nuevos como la prensa gratuita y también Internet. Respecto a El País, como resumen de estos dos años vigilando contenidos, detalla los siguientes problemas: faltas de ortografía; fallos profesionales de todo tipo; saltarse las reglas del propio Libro de Estilo, incluso en titulares; y racaneo a la hora de rectificar las equivocaciones y fallos. Por cierto que esto no lo cuenta la Defensora en su despedida. Parece que a El País le hubiera —como se dice- mirado un tuerto. No se recuerda una etapa tan prolongada de malas prácticas periodísticas, de fallos y errores. Lo último afecta nada menos que a la portada, es decir, el espacio teóricamente más cuidado y que pasa más filtros. En sólo cinco días, el 11 y el 15 de enero, por dos veces se afirmó que Ariel Sharon es el primer ministro “palestino”. Está claro: algo le pasa al periódico de Polanco.

·Publicidad·
·Publicidad·