Jueves 08/12/2016. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

El Chivato

Las tribulaciones de Durán Lleida con las entradas para el Chelsea-Barça, y el avión privado de Javier Godó

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Se contó en ECD lo que disfrutó Josep Antoni Duran Lleida en el partido de fútbol que disputó el Barça en Inglaterra frente al Chelsea, incluyendo en la escena el lanzamiento de butifarras catalanas. Ahora El Chivato puede completar un poco más los precedentes y el desarrollo de los hechos.   Porque hubo un problema previo. Según le cuentan a El Chivato, Durán había solicitado al Club tres entradas para el partido: para él, el editor de La Vanguardia, Javier de Godó, y el director de relaciones externas del diario, Marius Carol. Lo que ocurrió es que le enviaron pases para el encuentro de vuelta, el Barça-Chelsea. El político catalán, que se encontraba en Bruselas, no se dio cuenta, y viajó en avión hasta Londres, mientras sus dos acompañantes lo hacían en vuelo privado desde la Ciudad Condal.   A las puertas del estadio, se descubrió que las entradas no servían y les dijeron que no podían pasar. Durán llama a Protocolo del F.C. Barcelona contando el problema y pidiendo que busquen unas nuevas entradas para poder acceder al palco de honor preparado para el club catalán, y que se las envíen al estadio.   La respuesta del Barça es que no hay posibilidad de que accedan al palco, y que la única opción es ofrecerles unas localidades “normales” del estadio, en medio del resto del público. Y allí estuvieron el secretario general de CiU, el presidente del Grupo Godó y su responsable de relaciones externas, siguiendo el partido, y viendo cómo a su alrededor lanzaban butifarras a la zona de los hinchas del Chelsea.   Al final del partido, los tres regresaron a Barcelona en el avión privado del Conde de Godó.   A El Chivato le apuntan que las relaciones entre Durán Lleida y el presidente del Barça, Joan Laporta, no son muy buenas, desde antes del partido. Y le añaden –maliciosamente- que los problemas para acceder al estadio podrían tener ese origen.