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El Chivato

Enrique Múgica, escondido bajo tierra hasta que se vote hoy en el Congreso la reelección como Defensor del Pueblo

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Enrique Múgica tiene muchísima experiencia como político, y sabe que los acuerdos no son tales mientras no se adopten formalmente y ya no exista marcha atrás. Hasta ese momento, puede pasar de todo y caer por tierra el compromiso más firme. Como por ejemplo su reelección.

Enrique Múgica tiene muchísima experiencia como político, y sabe que los acuerdos no son tales mientras no se adopten formalmente y ya no exista marcha atrás. Hasta ese momento, puede pasar de todo y caer por tierra el compromiso más firme. Como por ejemplo su reelección.

 

Según le cuentan a El Chivato, Múgica ha optado estos días por quitarse del medio, por desaparecer, a la espera de que mañana se produzca en el Congreso de los Diputados la votación de su nominación como Defensor del Pueblo para un nuevo mandato de cinco años. El miércoles, día 29, se vota en el Pleno del Senado, y también aquí hace falta mayoría de tres quintos. Al día siguiente será la toma de posesión, en la Cámara Baja.

 

Las precauciones de Enrique Múgica han sido tales que, no solamente no se ha dejado ver en acto alguno en Madrid, sino que hasta ha permanecido la mayor parte del tiempo fuera de la capital, en su pueblo. Así, nadie ha podido localizarle, ha quedado fuera de la actualidad política, y no hay tormentas a la vista para su reelección.

 

Si –como se espera- la votación es favorable, Múgica batirá un récord, porque ninguno de los anteriores Defensores del Pueblo, Joaquín Ruiz Giménez, Fernando Álvarez de Miranda y Álvaro Gil Robles, repitieron mandato. Su continuidad ha sido posible por un pacto entre PP y PSOE, estos últimos con cierta resignación puesto que los socialistas no muestran demasiada simpatía hacia una persona a la que en más de una ocasión han calificado de “traidor”.