Martes 06/12/2016. Actualizado 01:07h

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El Chivato

Famosos y gente VIP en el Madrid Arena: Guti y Álvaro de Marichalar, a juego; las lágrimas de Sánchez Vicario y el enfado de Sharapova

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Madrid ha acogido esta semana, con indudable éxito, el Sony Ericsson Championship, el torneo femenino de tenis del que Justine Henin-Hardenne ha salido encumbrada como maestra. Este certamen ha sido, además, el centro de reunión de algunos famosos de la vida nacional. El Chivato pudo pasearse por allí con cierta libertad y recopilar algunos datos relevantes.   En un lugar principal a las puertas del Restaurante VIP del Madrid Arena se podía admirar la urna que contenía el trofeo de cristal de Waterford que se ha llevado a casa la tenista belga. El comentario de los presentes era unánime: el galardón no podía ser más horrendo en cuanto a su diseño. Junto a la copa, se encontraba el stand del vino Dueto, de las bodegas Fontana, que hizo los honores de los comensales durante todo el torneo.   La familia Cantarero en persona, propietaria de este caldo, atendía personalmente a lo invitados. Llamó la atención la sencillez y amabilidad del patriarca don Román y la diligencia de sus hijos Ana, Jesús y Rocío. Hasta 2.000 botellas se sirvieron sólo este fin de semana en las mesas VIP del exclusivo comedor, todas ellas muy animadas.   El Chivato pudo seguir allí las evoluciones de la familia Sánchez Vicario al completo, desde el gusto de Emilio por el sushi, hasta la conmoción del ‘pater familia’, emocionado hasta las lágrimas al ver desde el palco cómo su hija Arantxa entrevistaba para TVE a pie de pista a la mediática María Sharapova.   También atrajo la mirada de los visitantes la mesa donde se encontraba José María Gutiérrez, Guti, el popular futbolista del Real Madrid, calado con un gorro verde del que no se desprendió ni mientras cenaba. Junto a él, Arantxa de Benito, su mujer, y el omnipresente Coto Matamoros.   El Chivato también se encontró con Álvaro de Maricharlar, con una americana verde (a juego con el gorro de Guti), a Fran Murcia convertido en todo un padrazo con su hijo, a Fonsi Nieto, a Mar Saura, a María Zurita y a María Suelves. Por cierto, que la hija del marqués de Tamarit abandonó la velada del sábado con una botella Mágnum de Dueto.   La clase política tampoco quiso faltar a la cita tenística madrileña. Manuel Cobo, el vicealcalde, fue de los más vistos por el recinto, siempre amable y cordial. El viernes acudió solo. El sábado por la mañana apareció acompañado de Ángel Acebes, mientras Alberto Ruiz Gallardón intentaba alcanzar a la pareja en las escaleras mecánicas que unen el restaurante con la pista central del Madrid Arena.   Uno de los actos más exclusivos de este torneo tuvo lugar el sábado por la noche. La organización cerró la Sala Moma para agasajar a las jugadoras, patrocinadores, personalidades, equipo directivo y miembros del dispositivo que han hecho posible el Sony Ericsson Championship.   Se congregaron unas 200 personas. El centro de atención recayó en las protagonistas de la semana: las tenistas. Todas hicieron acto de presencia… a excepción de María Sharapova, que acababa de perder con Henin. El calentón por la derrota provocó el plantón a los invitados. Las jugadoras se mostraron visiblemente satisfechas por la cita y agradecidas al público de la capital. Kim Clijsters, que visitaba Madrid por segunda vez en su vida, fue la que más trasnochó.   También se pudo ver en la sala a los casi 40 modelos que actuaron de recogepelotas en el torneo y fueron seleccionados por su físico y tras responder a dos preguntas: una en inglés (pues debían servir de apoyo a las jugadoras, facilitándoles el agua, las toallas…) y otra sobre tenis. Cada uno cobró 1.040 euros netos por la semana de trabajo y se llevó a casa el juego de cinco camisetas de la marca Hugo Boss (80 euros por prenda) y la pantaloneta que repartió la organización.