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El Chivato

El día en que los inspectores de Hacienda se negaron a investigar a Josep Lluís Núñez

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José Luis Núñez. Josep Lluís Núñez.

El domingo por la tarde, apurando el plazo que le dio el juez para entrar en prisión, el ex presidente del Barcelona Josep Lluís Núñez ingresó en el centro penitenciario de Quatre Camins. Junto a su hijo, Núñez cumplirá dos años y dos meses de cárcel por el llamado 'caso Hacienda': sobornar a inspectores de la Agencia Tributaria con el fin de obtener ventajas fiscales para sus empresas.

El constructor y ex responsable del Barcelona ha pasado sus primeras noches en prisión, después de quince años de investigación. La Agencia Tributaria inició las pesquisas en 1999.

Pero lo más sorprendente de este caso no es que se haya tardado 15 años en resolver. Según le cuentan El Chivato, lo más sorprendente es que en la Agencia Tributaria no todos estuvieran de acuerdo en iniciar la investigación. Según cuenta el director de la Agencia en esa época, Ignacio Ruiz Jarabo, los inspectores le pidieron que no investigara nada sobre las irregularidades de Núñez.

El motivo esgrimido por los inspectores fue que eso “perjudicaría la imagen de los inspectores de Hacienda ante la sociedad española”, puesto que había algunos de ellos implicados en este caso al otorgar favores al ex presidente del Barcelona. Según cuenta el propio Jarabo en el libro Estado Fiscal y Democracia, publicado en 2011, “la inspección a las empresas de Núñez se hizo en 17 días”.

“Más aún. Las inspecciones fueron concluidas sin haber entrado a consultar la base de datos informática del ministerio, sin realizar ningún requerimiento de información a terceros, sin solicitar a las empresas inspeccionadas la aportación de ninguna documentación complementaria, sin que los inspectores realizasen ninguna visita a las oficinas y locales de los inspeccionados... En fin, un prodigio de eficacia y diligencia inspectora”, asegura Jarabo en el libro, que recuerda que se llegó “a suscribir un escrito colectivo de protesta”.

No sólo eso. Una vez publicado el libro, donde se dedica un capítulo a la Agencia Tributaria y la corrupción, los inspectores demandaron a su antiguo jefe. “Finalmente gané el juicio y les condenaron a pagar las costas”, recuerda Ruiz Jarabo.

“Somos
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