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El Chivato

Los sobrinos de Paesa amenazaron con querellas por dudar de su muerte

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La “resurrección” de Francisco Paesa, localizado por El Mundo en Luxemburgo, ha dejado en mal lugar a la persona que le pagó trescientos millones por traer a Roldán desde Laos, es decir al entonces ministro del Interior, ahora alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch. El recuerdo de aquella lamentable operación vuelve de nuevo a perseguirle, cuando parecía olvidado.

La “resurrección” de Francisco Paesa, localizado por El Mundo en Luxemburgo, ha dejado en mal lugar a la persona que le pagó trescientos millones por traer a Roldán desde Laos, es decir al entonces ministro del Interior, ahora alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch. El recuerdo de aquella lamentable operación vuelve de nuevo a perseguirle, cuando parecía olvidado.

 

En la localización del fugitivo han tenido que ver –según declaraciones de Antonio Rubio, el periodista que lo ha encontrado- sus hábitos de vida y algunos elementos identificadores, como por ejemplo que siempre fuma la misma marca de cigarrillos y que utiliza un encendedor de plata.

 

Y ahora que se ha descubierto que sigue vivo, la Fiscalía podría tomar medidas legales contra quienes falsificaron su muerte, como es el caso de los sobrinos, que firmaron la esquela publicada en el diario El País, pero también tendrá que investigar la actuación del abogado Manuel Cobo del Rosal, que presentó ante la Audiencia Nacional un certificado de su muerte.

 

Al hilo de esta historia, hay que recordar que los sobrinos de Francisco Paesa salieron a la luz pública tras la esquela, cuando algunos medios quisieron poner en duda la veracidad del fallecimiento, con amenazas incluso de querellarse contra aquellos que dijeron que en realidad no había muerto. Las querellas nunca se presentaron.