Jueves 17/08/2017. Actualizado 20:27h

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Denuncias de los lectores

¿Esto lo arreglamos entre todos? O solo el 50%

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Pues si, en definitiva es muy fácil arreglarlo, solo es cuestión de voluntad, y ganas de hacer bien las cosas. Algunas recetas para salir de la crisis tenemos todos, y yo por supuesto también, bueno, yo solo tengo una, pero se la voy a explicar, y antes de nada vaya por delante que es sólo mi opinión.

De un tiempo a esta parte, solo tenemos en los medios de comunicación la crisis, solo pensamos en la crisis, y todo el día estamos con la idea de la crisis en todas partes. Creo aún a riesgo de ser escueto, cosa que no me importa, porque para ello seguro que hay gente muy preparada para desarrollarlo mejor que yo, o incluso que ya se le ha ocurrido y no le interesa, que no soy al primero que se le ocurre.

El déficit de nuestro País es galopante dicen en Europa, incluso en grave riesgo de dejar de cumplir las condiciones de convergencia Euro, y las recomendaciones nos las han dado a nosotros y luego se las hemos enseñado a otros, pero el caso es que tenemos que reducir el gasto público, pues a ello vamos:

Mi teoría se basa en una reducción del 50% en gastos del Estado, y por su puesto incluidos los funcionarios, pero no nos paremos solo en ellos, con eso volveré más adelante.

A saber, nuestro País tiene un sistema político representativo bicameral, es decir, como casi todo el mundo sabe, tenemos, la Cámara Baja, o Congreso de los Diputados, y la Cámara Alta, o Senado, que es la Cámara de representación territorial, o sea que los primeros no representan territorios aún estando elegidos por circunscripciones territoriales, y los segundo no representan “ideas”, aún yendo a las elecciones en listas de partidos políticos. Pues reducimos a la mitad la cuestión, y de la siguiente manera, o sobra una cámara o sobra la mitad en cada cámara, porque dicho pronto, ¿una sirve para cercenar lo que hace la otra o para implementarla?, esta cuestión que puede parecer banal, no lo es tanto.

En cuanto a las retribuciones de estos señores, no nos meteremos con ellas, que para eso nos han pedido prudencia, y tampoco insultaremos a nadie por la calle, que eso está muy feo, pero dado que ninguno de ellos es mileurista, ni cobra el SMI, seamos generosos y dejemos sus retribuciones, todas en el 50%, de lo que perciben ahora, creo que para llegar a fin de mes les llegará, aunque eso sí, apretándose un poco el cinturón. Si alguien tiene problemas económicos después de eso, que es posible, puede preguntarle cómo llegar con tan poco dinero a cualquier ama de casa de los millones que hay en este país, o solicitar los 420 euros, o lo que sea menester.

Y lo mismo con las 17 comunidades autonómicas y las 52 diputaciones provinciales y los más o menos 8000 municipios del país, ¡hagan cuentas!

Ahora vamos con las administraciones públicas:

Eso de ser funcionario, y meterse a político está muy feo, que hay derecho, si por supuesto, así lo contemplan nuestras leyes, el problema es que luego pasa lo que pasa, un funcionario entra en política y acaba siendo Delegado o Director General, como le pasó, a “Antonio Alcántara”, pero claro, eso solo pasa en las series de televisión.

Supongo que también se podrían pasar por la criba y dejar a todos los funcionarios en el 50% de los que son, por ejemplo dejando en la mitad de 200.000 los liberados sindicales que hay entre todas las Administraciones (la cifra es aproximada), claro que aquí yo metería más la tijera, liberados sindicales ninguno, directamente. Por otro lado, la pirámide jerárquica está invertida, es decir “hay más jefes que indios”. Y creo que no todas las administraciones tienen la mismo ratio de funcionarios por habitante al que atienden.

Sigamos con más funcionarios, y ahora déjenme aclararles una acepción de funcionario que no es la ortodoxa, pero que se arrima mucho a la realidad que nos toca: Funcionario: persona que trabaja para el Estado, que cobra del Estado, o que es subvencionada en cierta manera en su actividad por el Estado.

Y empezaremos por los de las siglas normalmente en cartelitos rojos, y dicen que defienden los intereses de los trabajadores, que ya es el colmo del cinismo, cobrar del Estado subvenciones millonarias y callar sobre la que está cayendo. Que se han manifestado por lo del tema de las pensiones, pues, si claro, había que cubrir el papel, pero han sido muy blanditos, mucho. Claro que si al final se modifica el sistema de pensiones, nos tendremos que acoger a planes privados de pensiones, por cierto, presidida una gestora sobre estas cuestiones por un sindicalista, y gestionando también el plan de pensiones “voluntario” de la Administración para los funcionarios, “solo recuerden la que se lió con lo de aquel equipo de futbol holandés, ¿Cómo se llamaba…? Ah! si, PSV-Eindhoven, y eso que a mí el futbol no me interesa mucho, yo estaba intentando comprar casa con una cooperativa”.

Pues hagamos lo mismo con ellos, nada de liberados, y los cargos, ya saben, 50%, de sueldo y demás zarandajas, y los de base, pues lo mismo, que al fin y al cabo la acción sindical es como la política o la religión un acto de fe, y voluntario. En definitiva, como ahora “a paniagüa”, pero la mitad.

Sigamos con más funcionarios: los del ladrillo, si esos que para reactivar o reflotar sus empresas han solicitado ayudas al estado, moratorias en sus cuentas con la hacienda pública y cotizaciones sociales y que luego caen en desgracia y no pueden afrontar y el agujero nos queda a todos, Estos funcionarios sí que tienen la culpa de la crisis, y encima el chollo que tienen de trabajo, normalmente heredado, muy bien retribuido, y no se desloman mucho, cuando la cosa va mal. De hecho uno de ellos en el año 2007 ganó de nómina personal la insignificante cantidad de 72m de €, luego se permitió pedir ayudas para reflotar su empresa, entre todos los empleados que tenía no ganaron lo que él solo.

Y claro, todo esto fue auspiciado nada menos que por el sector financiero, que dio duros a cuatro pesetas y se ha encontrado con que su mayor y casi único activo es la inversión inmobiliaria, ahí los tenemos a los pobres, con su galopante recesión en la cartera de negocios, claro está, si no se mueve el sector ellos no venden hipotecas, pero si se permiten recibir ayudas multimillonarias de dinero público, para vete a saber que, a estas alturas nadie duda de lo que hicieron con ellas, ¿quizá salvar sus propios muebles?, yo diría que sí, pero claro está, no tengo todos los datos.

Ahora le han puesto suelo a las hipotecas también, mejor dicho ya estaba puesto en las letras pequeñas de todos los contratos hipotecarios, en esas que casi nade lee, no bajarán de un tanto aunque lo haga el Euribor, díganme si no es para enojarse.

Arreglemos el mundo también de los faranduleros, esos que han vivido en los últimos tiempos como nunca, con las subvenciones que han recibido, con las ayudas del canon digital, y con subvenciones directas, pues con la mitad ya iban despachados, total, ¡para hacer pelis nada más que de la guerra civil española o parecidas!, cuando no de conceptos distintos de situaciones civiles o de opciones personales, las cuales nos quieren vender como normalizadas y estandarizadas en la sociedad, denostando lo que lleva en ella arraigado desde hace cientos o miles de años. Piensen que alguno de estos pobres en cuatro años de trabajo le ha dado solo para comprarse una casa de 3 millones de euros, eso sí, trabajando los dos en el matrimonio, ¡pobrecitos!

Así creo que con la medida del 50%, se reduciría muchísimo el déficit público, incluso hay otros que andan ahora predicando la reducción retributiva de un amplio sector económico en este país, diciendo que se les quite el 20% del sueldo a los funcionarios, señor mío, no les quitemos el 20, quitémosles, el 50% como digo, pero antes que a ellos, a otros que ganan mucho más, y son tan paniaguados como usted, entre los cuales le incluyo, porque los medios en este país casi siempre tienen consignas y todos sabemos cuáles son, bueno todos no, muchos.

Esta mi teoría del 50%, puede no ser buena, sobre todo para los grandes asalariados de este país, es decir los que ganan pasta solo por levantarse de la cama, incluso algunos sin levantarse. Pero puestos a recortar, recortemos por arriba, si no como dije en su día esto será un retroceso en el tiempo de unos 220 años, alguien ha utilizado ya una figura política de antaño, alguien ha hecho algo parecido a reunir a “los tres estados”

“Somos
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