Miércoles 07/12/2016. Actualizado 12:04h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

La guinda

Al Ministerio del Interior, por afrontar al fin el pago de las indemnizaciones a las víctimas del 11-M

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Más de 54 millones de euros ha sido la cuantía abonada por el Ministerio de Interior para afrontar las indemnizaciones a las familias y víctimas del horrendo atentado que convulsionó España el 11 de marzo de 2004.

Más de 54 millones de euros ha sido la cuantía abonada por el Ministerio de Interior para afrontar las indemnizaciones a las familias y víctimas del horrendo atentado que convulsionó España el 11 de marzo de 2004. La cartera que dirige José Antonio Alonso ha resuelto la totalidad de las solicitudes por los 192 fallecidos en la masacre. Además se han resuelto cuatro solicitudes de gran invalidez, cinco de incapacidad permanente absoluta, veinte de incapacidad permanente total, trece solicitudes de incapacidad permanente parcial, 742 de incapacidad temporal, 1.036 de lesiones permanentes no invalidantes, y otras por daños materiales en viviendas o vehículos. A estas indemnizaciones se añaden aquellos pagos a cuenta de otras víctimas de la masacre a las que por su situación actual aún no es posible valorar secuelas de forma definitiva. El dinero no hará nada para paliar el dolor de las personas afectadas ya que el veneno del terrorismo es la sinrazón. Pero las personas inocentes que el infortunio convirtió en protagonistas de una tragedia que nadie les podrá explicar jamás, no deben sufrir la espera de unas ayudas que le corresponden de parte de un Estado subsidiario que se precie de cuidar a sus ciudadanos. El tiempo no puede hacernos olvidar una tragedia, que las personas que la padecieron y padecen no olvidarán jamás. El pago de estas indemnizaciones era un deber de justicia que el Ministerio de Alonso ha resuelto por fin, y esperemos que sin olvidar a nadie. Guinda a un deber cumplido.