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Cobardía de los tiranos

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El periodista Flemming Rose, jefe de cultura del diario danés “Jyllands-Posten” publicó una tirilla bufona con doce sátiras al profeta Mahoma. Éste ha sido el arranque de una batalla del universo musulmán contra Occidente. Cada día la raza corre más abrasadora por las venas de los integristas musulmanes de todo el mundo. La ira provocada por las viñetas difundidas por el diario danés y otro noruego, y posteriormente revividas por otros medios europeos, se han tornado en furia y que se ha trocado en arrebato asesino. El sacerdote católico, Andrea Santaro, es la primera víctima, recibió dos disparos en el pecho a manos de un joven, de unos 17 años, que vociferó: “Allah Akbar” (“Alá es grande”). A raíz de la ola de violencia desencadenada, “L´Observatore Romano” publicó un artículo de opinión, firmado por M. Valiente, en el que equipara la reacción de los musulmanes a los dos incidentes ocurridos en España. Recuerda que “entre los excesos del ruido mediático y el silencio condescendiente, queda la dignidad herida, la conciencia herida. Me refiero a un espectáculo teatral, en escena, en Madrid en el que se caricaturiza al actual Pontífice, se ríe de su predecesor, se lanzan oscuras amenazas contra los católicos, se incita a la apostasía... Todo ello corresponde a “La Revelación”, además trae a la memoria el video en el que se mostraba cómo cocinar un crucifijo, difundido por Canal +. En España, Zapatero, en la dura polémica sobre las viñetas de Mahoma, no condenó expresamente la violencia desencadenada por la intransigencia islamista contra los intereses occidentales, se lucró para decir que “publicar esas caricaturas puede ser legal, pero no es indiferente y, por lo tanto, debería rechazarse moral y políticamente” El presidente del Gobierno no ha rechazado los diversos ataques contra el catolicismo llevados a cabo desde distintos foros públicos: Su silencio fue atronador ante la corona de espinas de Carod-Rovira en Jerusalén y obras como “Me cago en Dios” o “La Revelación” y mucho más silenciosa fue su actitud ante la emisión del video cómo “cocinar a Cristo” No condenar la violencia es la cobardía de los tiranos.