Lunes 05/12/2016. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

La voz del lector

Dirigismo educativo en los folletos de la Generalitat

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Ante la publicación de 400.000 ejemplares de los opúsculos “A mi també em passa... I a tu?” i “Fes-te’l teu!”, que ha editado la Dirección General de Salud Pública del Departamento de Sanidad de la Generalitat de Cataluña, se puede decir que los dos opúsculos están faltos de interés educativo, más si tenemos en cuenta que educar es “desarrollar y perfeccionar las facultades intelectuales y morales de una persona” según es definido este concepto en el diccionario.

Ante la publicación de 400.000 ejemplares de los opúsculos “A mi també em passa... I a tu?” i “Fes-te’l teu!”, que ha editado la Dirección General de Salud Pública del Departamento de Sanidad de la Generalitat de Cataluña, se puede decir que los dos opúsculos están faltos de interés educativo, más si tenemos en cuenta que educar es “desarrollar y perfeccionar las facultades intelectuales y morales de una persona” según es definido este concepto en el diccionario.

No son educativos, no sólo porque no desarrollan las facultades, sino que ni siquiera lo intentan, lo único que pretenden es desarrollar afectos, como se puede apreciar en una somera lectura de los folletos. Incitar a los educandos -niños y jóvenes de 10 a 16 años- a la masturbación, al petting, a los tocamientos mutuos de los genitales o a mantener relaciones sexuales completas o incompletas, que, desgraciadamente, es a lo que lleva todo lo anterior, tengan cabida en la definición que en los diccionarios se da a la educación. Por el contrario, se aprecia un claro dirigismo educativo que sin duda puede acabar en un determinismo.

Parece que los objetivos de los 400.000 ejemplares que se distribuirán gratuitamente por los colegios públicos y concertados de Cataluña son el provocar en los jóvenes de entre diez y doce años la masturbación y las relaciones sexuales completas o incompletas a partir del momento en que llegan a la pubertad. Todo, sin el conocimiento de los padres y pagado con fondos públicos.