Viernes 09/12/2016. Actualizado 20:22h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

La voz del lector

Educar en el siglo XXI

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

La educación española, lejos de promover la formación integral de los alumnos, está sumida en la más absurda mediocridad, lo cual se evidenció con los resultados del informe Pisa, el año pasado. El principal problema es que si bien es cierto mejoró de alguna forma la equidad, esto se hizo a costa de la calidad, la cual quedó muy deteriorada, incluso teniendo que soportar la dura realidad de un aprendizaje homogéneo, pero con un nivel ínfimo. Para revertir esta situación se debe fomentar una sociedad educadora que cultive la cultura del esfuerzo. Ello porque no sólo son educadores quienes imparten clases, más o menos brillantes, sino padres, ciudadanos, y todos aquellos que de alguna forma nos relacionamos con la educación de los demás, incluso mediante el ejemplo. A los profesores debe dárseles mayor autonomía para corregir adecuadamente a los alumnos. Los padres deben formar hijos responsables de sus actos y la sociedad debe fomentar un ambiente propicio para el cultivo de virtudes humanas . El sistema educativo español afronta el desafío de formar buenas personas que estén plenamente convencidas que la vida no es tan fácil como se la pintan a los adolescentes, deben potenciar la formación del carácter. En cuyo aspecto debe eliminarse la visión lúdica de la educación, que no hacen más que sumir al alumno en la desidia. No importan por tanto la cantidad de recursos financieros que se destinen a la educación, sino cómo se usan para optimizar el aprendizaje escolar. Ello demanda repensar el sistema actual a fin de reconstruir la debilitada y anacrónica educación que reciben los alumnos españoles. Educar en el siglo XXI exige una nueva forma de vivir, de luchar, de educar. Por ello, en síntesis, la educación debe apostar por formar para la vida, viviendo con libertad y responsabilidad y luchando por ser mejores ciudadanos, mejores personas.