Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

La voz del lector

Érase una vez

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Érase una vez un país cuyo presidente no sabía cómo resolver los verdaderos problemas de los ciudadanos y por ello se aventuraba a debates metafísicos, identitarios, abstractos, los cuales a pocos importaban. Ese país tenía problemas de vivienda, de sanidad, de justicia, de educación, de inmigración.

Mientras tanto, los políticos de ese país se entretenían discutiendo sobre estatutos de autonomía que nadie quería, leyes que afectaban al 1% de la población y que desdibujaban el concepto universal del matrimonio, discusiones históricas sobre los "buenos" y los "malos" de la Segunda República por parte de un Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, propuestas de partidos nacionalistas que querían que el Estado pidiese perdón por la Guerra del Rif, cancelación de un transvase necesario por presiones políticas y no por criterios científicos, política exterior cuyos compañeros de viaje eran países como Angola, Mongolia, Venezuela, Cuba y Marruecos. Lástima de años perdidos.

·Publicidad·
·Publicidad·