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Un Estatut poco valorado

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La postura de ZP, ¿no será escasamente reflexiva, demasiado impulsiva y un tanto mezquina con España? Preocupa hoy a gente del partido y a extraños. Su postura parece de corte marxista, algo que repudió en su día, con sentido de modernidad y de realidad, el Presidente González. ¿No pone el Estatuto catalán en riesgo, la unidad y la paz de España? Desde luego, abdica de la solidaridad entre todos sus pueblos. El Estatut se introduce en el Estado como una cuña, y se carga, de un plumazo, incluso el derecho natural y constitucional de todos a la vida, liberalizando el aborto y la eutanasia. Parece que algunos de CIU, por tener Estatut, han olvidado sus convicciones. Asimismo, ese panfleto tipo Constitución, daña la familia, al considerar como igual otros modelos de convivencia. Hay que respetar a todos, pero ¿no es injusto tratar de modo distinto lo diferente? Y en cuanto a la expresión de “escuela laica”, ¿no es propio de ciertos estados totalitarios, y no de países libres y modernos, en que el pueblo es soberano? La religiosidad no es “ opio del pueblo”, sino una dimensión muy importante del espíritu humano, que se abre incluso de modo natural a la trascendencia, y merece respeto y libertad. Hoy cualquiera se da cuenta de que Zapatero no escucha sino a minorías. El presidente, ¿no debe serlo de todos los españoles? La actitud que se advierte en el Gobierno Zapatero con el principal partido de la oposición y con la Iglesia, ambos de amplia representación ciudadana (la mayoría de votantes del PSOE son católicos), ¿no demuestra una actitud nada democrática y poco inteligente? Jamás se vio algo semejante en los gobiernos de la España postfranquista; pero ninguno de ellos tuvo, como ahora el del Sr. Rodríguez, socios independentistas y separatistas, representantes de minorías radicales. ¿No debería Zapatero, mirarse en el espejo del Sr. González, que supo ganarse el respeto, la admiración y la estima incluso de los que no lo votaron? Nunca se dejó arrastrar por nacionalistas extremados. Aquellos momentos fueron de concordia.