Viernes 30/09/2016. Actualizado 14:26h

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La voz del lector

Guardaespaldas y reporteros

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Soy un reportero gráfico, independiente, que desde hace diez años cubro la estancia de la Familia Real en Palma de Mallorca, y me sorprende las afirmaciones aparecidas en su medio en estos últimos días sobre la actitud "prepotente y chulesca" de los escoltas del Príncipe hacia la prensa en particular, y hacia todo aquel que intenta acceder a la Real Pareja.

 

Ha sido comentada entre los diversos compañeros que cubrimos la información de las vacaciones estivales de la Familia Real, la ausencia de impedimentos y la predisposición existente para que todos pudiéramos realizar nuestro trabajo, sin más limitaciones que las que marca el respeto mutuo entre profesiones o cometidos obligados a convivir y a entenderse.

 

No soy amigo de especulaciones, pero resulta ciertamente extraño que alguien quiera enturbiar el trabajo de unos agentes de seguridad expuestos a una gran presión, sin recibir demasiado a cambio, con informaciones no sé si falsas, pero sí desconocidas por la generalidad de los que día a día, si no minuto a minuto, hemos estado todo el verano con nuestra cámara lista en los alrededores del Palacio de Marivent, sin tener el menor problema para desarrollar nuestro trabajo habitual.

 

Espero que el intrusismo observado este año en nuestra profesión, con personas desprovistas de los más elementales principios pero sí equipadas con modernas cámaras digitales, no sirva para dar pie a situaciones de escasa credibilidad pero con clara intención de abrir una brecha entre los medios periodísticos serios y los responsables de la seguridad de los Príncipes de Asturias.

 

Vamos a olvidarnos de la información basura, basada en rumores malintencionados, gratuitos por estar exentos de responsabilidad, y esforcémonos en contrastar datos y en consultar fuentes de solvencia que garanticen una información seria y rigurosa, o al final, nos cargaremos "La gallina de los huevos de oro".