Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

La voz del lector

La Iniciativa Legislativa Popular que no cuenta

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El 27 de febrero el PSOE y partidos afines rechazaron en el Parlamento la propuesta de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que había cosechado millón y medio de firmas y promovido una manifestación masiva en junio de 2005 a favor de la familia.

El 27 de febrero el PSOE y partidos afines rechazaron en el Parlamento la propuesta de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que había cosechado millón y medio de firmas y promovido una manifestación masiva en junio de 2005 a favor de la familia. La unión entre personas del mismo sexo no ha sido nunca en ninguna parte, ni es, ni puede ser matrimonio (aunque sea ley). Será otra cosa, pero nunca matrimonio.

En Suiza han dado marcha atrás. Admitir estas uniones como matrimonio supone no sólo una perversión del lenguaje, sino también, y sobre todo, una perversión de la verdad de las cosas, y una destrucción, en consecuencia, de la verdad de lo que es el matrimonio en su realidad más propia y profunda. Está asimilado por prácticamente todo el mundo, que la familia es el núcleo central y fundamental de toda sociedad. Sus derechos son primarios respecto a cuerpos sociales más amplios.

Entre tales derechos no se puede olvidar el de nacer y crecer en un hogar estable, donde las palabras padre y madre puedan decirse con gozo y sin engaño. Para que una unión entre personas del mismo sexo pueda ser considerada análoga al matrimonio - hombre y mujer – hace falta algo totalmente diferente al reconocimiento de un derecho: la creación artificial de derechos por parte del Estado.

Y si un Estado puede crear esto, también lo puede destruir. ¿No es un grave riesgo para el hombre y la sociedad? Tratar como iguales realidades desiguales, ¿no es una injusticia? La adopción de niños por parte de estas parejas no respeta el principio del “bien superior del niño”.

·Publicidad·
·Publicidad·