Lunes 05/12/2016. Actualizado 14:44h

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La voz del lector

Mamá se encarga del buen ambiente en casa

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Pero un buen ambiente hogareño precisa ser mantenido, no saldrá por sí solo. Y la protagonista principal para hacer que así ocurra es la mujer, en la mayoría de los casos.

En casa de un amigo hay una placa que dice: “La mejor cosa que un padre puede hacer por sus hijos es querer a la madre”. En verdad, que me hizo reflexionar y concluí que los hombres podemos servir a nuestras familias apoyando a nuestras esposas. No estaría mal, y seguro que dará buenos resultados, que los maridos pusiéramos todos los medios para practicar lo que en ocasiones hemos leído en publicaciones comerciales. Un directivo aconsejaba a sus empleados cuatro reglas para dar a los clientes lo que esperan: (1) mírame; (2) sonríeme; (3) háblame; y (4) dame las gracias. Estas cuatro normas que marcan una diferencia en el mundo de los negocios podrían hacer también maravillas en el matrimonio y en la vida de familia.   Pero un buen ambiente hogareño precisa ser mantenido, no saldrá por sí solo. Y la protagonista principal para hacer que así ocurra es la mujer, en la mayoría de los casos. Es la única que posee las cualidades específicas que da estabilidad a la vida de familia a través del cuidado de la casa. El tiempo que le dedique depende de muchas variables: el tamaño y necesidades de su familia, la superficie de la casa, sus capacidades, otros intereses y responsabilidades y, en ocasiones, la conciliación del trabajo y la familia. No existe un único modo de llevar la casa. Por consiguiente, cada familia debe adoptar el suyo, sin que lo dicten las presiones sociales.   Esto no significa que una mujer tenga que estar confinada entre las cuatro paredes de su casa, sino que hay que buscar soluciones para que esté presente en los momentos clave y para que las cosas que hay que hacer se hagan, conjuntamente con el hombre. El bienestar de la familia debería ser siempre prioritario.