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Población, política y cultura

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El mercado continental norteamericano que alcanzará los 300 millones de personas para finales de este año 2006, debido en parte a al crecimiento de la población hispana, le da a Estados Unidos una influencia geopolítica y una palanca que no poseen las naciones pequeñas.

Una de las lecciones de la Guerra civil norteamericana fue que una base demográfica y económica fuerte contribuye sustancialmente en la superación de una ventaja militar.   También entre los países pobres y desorganizados, la base demográfica ha de tenerse en cuenta dentro de los cálculos globales de potencia.   Si la población desempeña un papel importante en la esfera militar, no menos importante es su influencia en el campo de la política, donde la riqueza y el poder son las piezas de los juegos que realizan las naciones. Por ejemplo, en un mundo cada vez más independientes en materia económica, el mero tamaño de los mercados domésticos de empleo y de consumo son variables críticas cara a la competencia internacional. El mercado continental norteamericano que alcanzará los 300 millones de personas para finales de este año 2006, debido en parte a al crecimiento de la población hispana, le da a Estados Unidos una influencia geopolítica y una palanca que no poseen las naciones pequeñas.   ¿Cuántos Hondas pueden venderse en Holanda? A la inversa, no es de extrañar que Holanda no produzca Jumbos.   Las ligazones se suceden: la influencia de la población sobre el poder, la economía y la política, deriva a su vez hacia la cultura y los valores éticos. Las naciones débiles tienden a imitar a las poderosas. Las naciones ricas exportan productos y servicios que de forma indirecta transmiten valores culturales. Existe una economía de escala en muchos aspectos de la cultura, igual que en la economía de guerra. Los países que poseen mucha población y mucha riqueza pueden amortizar el coste de la exportación de estos valores.   Aunque en lo sucesivo, no se sabe dónde se inclinará la balanza, está claro  que ninguna cantidad de superioridad tecnológica podrá contrapesar una gran desventaja demográfica durante mucho tiempo.

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