Lunes 05/12/2016. Actualizado 16:38h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

La voz del lector

Los Reyes Magos de China

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

En los últimos años están proliferando en el mercado una serie de vehículos destinados a los niños que funcionan con motores eléctricos y gasolina, que se venden como juguetes y no lo son. Se fabrican, principalmente, en China. Son de baja calidad y muy peligrosos.

Sr. Director: Ante las próximas fiestas de Navidad y Reyes es de vital importancia que las agencias de publicidad y los fabricantes de juguetes infantiles tengan en cuenta las normas establecidas para que los juguetes diviertan y no ejecutar.

La publicidad dirigida a los niños es una comunicación que debe estar cuidada hasta el último detalle. El público infantil es un segmento numeroso de la audiencia y su condición de persona indefensa ante los mensajes, hacen que la publicidad infantil deba estar tutelada. La publicidad dirigida al niño debe tratar de no engañar, ni de manipular, debe ser muy clara en sus mensajes, ya que el auditorio pueril, con su enorme conocimiento del mundo que les rodea, pueden confundir lo real con lo que es el escenario, de los anuncios publicitarios.

En los últimos años están proliferando en el mercado una serie de vehículos destinados a los niños que funcionan con motores eléctricos y gasolina, que se venden como juguetes y no lo son. Se fabrican, principalmente, en China. Son de baja calidad y muy peligrosos. Se recomiendan para niños de más de ocho años. En realidad podrían ser juguetes asesinos. En algunos países se está tomando la decisión de prohibirlos.

Se creería un laboratorio corriente, con sus probetas, si no fuera porque por las tableros se acumulan figurillas, arcos, ballestas, disfraces, bicicletas, sonajeros... Lugar en donde se rehúsan los artefactos que pueden poner en riesgo a los chavales.

El Centro de Investigación y Control de Calidad del Instituto Nacional de Consumo, ha forzado a que se quiten del mercado 70.728 aparatos para jugar. saetas que pueden ahogar, teléfonos que electrocutan, vestidos de aristócrata con instintos inflamables, lápices dañinos. Máquinas para asesinar y no para divertir.

Por último, un dato muy inquietante: el 80 por ciento de estos trastos nocivos proceden de algún territorio oriental, sobre todo, de China.