Viernes 09/12/2016. Actualizado 20:22h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

La voz del lector

Sexo sin seso

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Como madre de familia y como médico, repruebo las actitudes con que se adoctrina  a los jóvenes, incluso en algunos centros de enseñanza, en materia sexual. A los padres se les considera ignorantes y se  les pretende suplantar en este tipo de educación.

 

¿No es ello totalitarismo, abuso de poder? Instituciones y empresas sin escrúpulos, ven en nuestros hijos a clientes fáciles de un negocio millonario, con la excusa del Sida y del aborto en adolescentes. Mediante campañas  gubernamentales y otras, se les imparte un tipo de educación que no está de acuerdo con las convicciones morales de muchos. 

 

¿Por qué se engañan con la expresión "sexo seguro"? Según el índice de Pearl, el fallo del preservativo se sitúa entre el 12 y el 16% . Todos los jóvenes tienen hoy  sobrada información sobre los condones. ¿Por qué han aumentado los embarazos no deseados? ¿No será porque los parches no remedian nada y las campañas sobre el preservativo entre los jóvenes, lo  que crean es adicción al sexo? 

 

Irresponsablemente, no se informa sobre el tamaño del virus del Sida, cientos de veces más pequeño que el espermatozoide,  por lo que se puede colar por los poros del preservativo con más facilidad aún. El preservativo reduce pero no elimina completamente e lriesgo de contagio del Sida.

 

Lleva razón la OMS en su declaración de 20-I-92: "Sólo la abstinencia o la fidelidad recíproca perdurable entre los compañeros sexuales no infectados, elimina completamente el riesgo de infección por el VIH".

 

Las campañas en este sentido contra el Sida en Uganda, han dado excelentes resultados. Por ese camino quiere ir también Estados Unidos. ¿Cuándo se abrirán aquí los ojos?  Ahora se intenta  utilizar a los jóvenes para promocionar la "píldora del día de después", y que la consuman gratis de las arcas del Estado. Se oculta que tiene un mecanismo anti-implantatorio y que, por tanto, es abortiva.

 

¿Por qué no se informa de sus riesgos para la salud? La verdadera  educación  sexual no se apoya  en una información sesgada y banal sobre el sexo, ni se asienta en  meros conocimientos anatómicos y fisiológicos. A nuestros jóvenes sanos debemos educarlos no para el sexo sino para el amor, para un amor maduro entre hombre y mujer, del que  la sexualidad es parte importante.

 

En estos asuntos, los educadores insustituibles debemos ser  los propios padres. Nuestra responsabilidad es ineludible: los hijos aprenden, sobre todo,  de nuestro ejemplo.

 

En mis charlas aconsejo que antes de salir los jóvenes de fiesta, tomen alimento en abundancia: sabemos que  el alcohol  en estómago vacío, dificulta mucho más la conciencia de los propios actos, y no deben  pagar  con el aborto unas pobres criaturas inocentes, aunque sean pequeñitas.

 

Educar para el amor es enseñar a controlarse, a respetarse y a respetar al otro, sin considerar a nadie  como  objeto, como  un clínex que se usa y se tira.