Jueves 29/09/2016. Actualizado 19:23h

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La voz del lector

La Sexta Flota era la solución

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Estoy convencido que sólo con buen talante no se solucionan los problemas, aunque no hay duda que como primer paso puede ayudar a evitar enfrentamientos, pero eso no es suficiente para llegar acuerdos y a la larga se vuelve contra el que lo práctica sin fundamento. Esto es lo que está practicando el Sr. Rodríguez Zapatero, ya veremos como puede compaginarlo.

 

 Como ejemplo tenemos dos titulares aparecidos en los medios el pasado lunes, día 13 de septiembre. "Zapatero mete presión a la SEPI y se compromete a salvar todos los astilleros". El mismo medio seguía: “El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, echó un cable al PSE-EE, preocupado porque el conflicto en los astilleros de La Naval de Sestao (Vizcaya) enturbie su campaña electoral para las autonómicas, previstas para la próxima primavera".

 

Es que nunca antes un presidente del Gobierno se había entrevistado con un comité de empresa y Zapatero lo hizo ayer en el Palacio Euskalduna. En otro leíamos "EE UU margina a España tras la retirada de Irak repartiendo sus cuarteles entre Italia y Portugal". Segundo revés para el Gobierno de Zapatero al rechazarse el supercontrato millonario comprometido con el Ejecutivo de Aznar para que los astilleros públicos andaluces fueran el principal centro de reparaciones de la todopoderosa VI Flota.

 

España ya no podrá optar a que los Astilleros, a través de la empresa deficitaria pública Izar, se convirtiesen en el principal centro de reparaciones de la Sexta Flota en el Mediterráneo, compuesta por cerca de 60 barcos de guerra y civiles, tal como negoció el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, con George Bush, como compensación por la ampliación de la base de Rota.

 

Supongo que los españoles estamos empezando a no creernos las promesas que no tienen fundamento. Si una empresa no es competitiva sólo se puede mantener con contrastos ventajosos, en caso contrario no hay otro remedio que el de cerrar, las subvenciones son como una transfusión de sangre en una situación puntual o para superar una operación quirúrgica. Las promesas hechas en vísperas de elecciones no se han de cumplir.

 

Lo que sorprende es que todos los medios hablan de la promesas y muy pocos de la pérdida del contrato que podría haber sido parte de la salvación.