Jueves 08/12/2016. Actualizado 18:06h

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Tabaco de ida y vuelta

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Poco mas de tres semanas restan para que España se equipare al nivel de Estados Unidos en lo que a restricción del uso y consumo del tabaco se refiere. La reciente aprobación de la ley sobre tabaco impondrá limitaciones a los puntos de venta, quedando limitado a los estancos y las maquinas con operación por parte de los dueños; a su consumo prohibiendo este en empresas, centros públicos y locales de mas de 100 m2 e incluso eliminando productos tan clásicos como los cigarros de chocolate de las tiendas. Para aquellos que no fumamos la medida supondrá tener que soportar menos humos en nuestra vida cotidiana, y no es que a mi me moleste particularmente que se fume, pero algo es. No obstante de esta ley y su aplicación surgen distintos aspectos que llevan a confusión sobre los objetivos de la ley: Por una parte se incrementan los puntos de expedición (estancos). Si eliminamos distribuidores, a fin de hacer el tabaco mas inaccesible, ¿ que sentido tiene incrementar los puntos de venta de un producto cuyo consumo esta a la baja?. Porque a base de sellos y timbres un estanco difícilmente puede subsistir. Por otro la técnica de subir el precio del tabaco para reducir su consumo se ha visto torpedeada por la aparición de los "tabacos de bajo precio". Estos productos, cuyo precio no llega a los 1,50 ?, suponen actualmente un 15 % del mercado y su crecimiento es explosivo. Desde las tabaqueras se defienden alegando que es un producto para aquellos que no quieren dejarse una parte considerable del sueldo en tabaco pero es obvio que el precio los hace altamente accesible a la población mas joven y especialmente aquella que, o bien no ha fumado nunca o bien lo estaba dejando por no poder costeárselo. En este aspecto la ley pretende un precio mínimo de 2 euros por paquete, claramente insuficiente para impedir este efecto. En Francia, por ejemplo, el precio mínimo es de 4 euros por paquete. Nadie sabe que pasara con el nuevo año, pero con esta ley tan confusa queda claro que cualquier cosa es posible. Para terminar, una reflexión: una persona se fuma cinco paquetes de cigarros y sale a la calle. Esa persona no agredirá a nadie, ni tendrá un accidente de coche, ni tendrá riesgo de muerte por intoxicación ( a corto plazo) y mantendrá el pleno control de sus facultades físicas y mentales. Cambien los paquetes de cigarros por botellas de ginebra, o de whisky o de vodka y busquen el resultado....