Martes 06/12/2016. Actualizado 01:07h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

La voz del lector

Vacaciones y Nitroglicerina

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Supongo que, otros, los que tienen responsabilidades en la investigación, el esclarecimiento, el juicio y la condena de los integrantes de la "sociedad anónima" que ejecutó y explotó el éxito de la masacre, tampoco podrán vivir sus vacaciones de la misma manera que lo hacían antes del 11-M.

En época estival parece como si todo el país se paralizara. Si no es así plenamente, al menos sí podemos afirmar que los ritmos vitales experimentan ciertos cambios respecto a otras épocas del año. En el mundo laboral, incluso en las actividades que conllevan procesos de producción continuos, parece como si se produjera una desaceleración de la actividad.   En estas épocas, como en todas, las mentes aprovechan las circunstancias para mantener algún tipo de actividad más difícil de desarrollar en otros momentos del calendario. Desde las instancias estatales o empresariales, esta época ha sido siempre propicia a realizar o decidir actuaciones, que en cualquier otro momento resultarían muy impopulares e incluso conflictivas. Parece como si el talante que a todos nos acompaña, en verano, se volviera más tolerante o menos sensible a las contrariedades, que en otra época, producirían reacciones más virulentas por parte de los pacientes ciudadanos.   Al regreso de las vacaciones, siempre cortas, todos venimos un poco transformados y con mejores propósitos que cuando salimos. Hoy he leído en un semanario de tirada nacional las vacaciones que han tenido o van a tener una serie de personas de la vida pública y, salvo excepciones, todos coincidían en mantener una actividad relacionada con su profesión o con su quehacer habitual pero desarrolladas en un lugar diferente.   ¿Influye en nosotros la magia del lugar elegido? A todos los compatriotas les deseo un feliz descanso, o cambio de actividad, una oportunidad para la relajación y la reflexión, y sobre todo, un aprovechamiento de la oportunidad de mejora que el "parón" vacacional puede propiciar.   Desgraciadamente, no todos podemos experimentar las mismas sensaciones vacacionales. A algunos, ni el tiempo ni las circunstancias nos permiten vivir de la misma manera que lo hacíamos antes de que el "pacífico terrorismo" nos arrebatara a nuestros seres queridos. Supongo que, otros, los que tienen responsabilidades en la investigación, el esclarecimiento, el juicio y la condena de los integrantes de la "sociedad anónima" que ejecutó y explotó el éxito de la masacre, tampoco podrán vivir sus vacaciones de la misma manera que lo hacían antes del 11-M.   Salvo si cumplen con sus deberes, con las promesas realizadas y con el encargo que les dio la sociedad que los eligió. ¿Y los terroristas? ¿Vivirán sus vacaciones igual o mejor? ¿Y los que debían y pudieron evitar la masacre y no lo hicieron? ¿Y los que saben y callan? ¿Y los que tienen el deber y la obligación de investigar y hacen justo lo contrario? ¿Dónde quedaron las investigaciones de las responsabilidades políticas por aclarar?   Durante estos días han circulado dos noticias, entre otras muchas, que sería interesante clarificar: Por una parte los resultados analíticos de los restos de los explosivos utilizados para asesinar a nuestros seres queridos. Al parecer, el único informe analítico que no ha llegado al juez instructor, ni a la luz pública, y que a su vez es el que puede poner de manifiesto si el explosivo contenía nitroglicerina. Esta información sería definitiva para clarificar el tipo de explosivo utilizado. Las explicaciones dadas por los responsables de Interior y policiales, aparte de no ser convincentes para nadie, no se sostienen como justificación de la oscuridad informativa. ¿No vamos a ser capaces de aclarar ni los hechos científicamente esclarecedores?   Durante esta semana está circulando en los medios informativos la noticia dada en su día, por algún medio de comunicación, de que "alguien" advirtió a las autoridades responsables de la prevención de los atentados y que no hubo ninguna reacción a dicha advertencia por parte de las mismas.   Ambas noticias creo que pueden servir como ejemplos de los muchos fallos detectados tanto en la investigación policial, como en la judicial y en la parlamentaria. Ante esta situación y dado que la imagen de las instituciones y de España se deteriora permanentemente al no mostrar ninguna capacidad para poner en claro un asunto tan importante, lo honesto, en este caso, creo que sería empezar de nuevo con todas las investigaciones de los atentados de Atocha.   En nuestra lengua común solemos decir que "de sabios es rectificar"; y aún estamos a tiempo de hacerlo. Dejar oculta la verdad, dejar abiertas las heridas y pasar página a un asunto tan grave y tan doloroso, no puede conducirnos más que a propiciar la "metástasis" y eso creo que no lo desea nadie más que los que tengan necesidad imperiosa de ocultar las células cancerígenas que produjeron y siguen produciendo tanto dolor.   Si el cáncer se extirpa desde su raíz, el resto del cuerpo tiene probabilidades de seguir viviendo, eso sí, con el tratamiento preventivo adecuado al tipo de cáncer que se extirpó.