Lunes 26/09/2016. Actualizado 01:00h

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La voz del lector

La educación subcontratada a las teles

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La televisión actual está salpicada de vídeos musicales en sus momentos de publicidad, como ha venido ocurriendo en las últimas décadas, aunque ha dado algunos giros poco sutiles. Los mensajes de contenido sexual son cada vez más explícitos y, generalmente, la figura femenina ligera de ropa es la que centra las miradas de las cámaras; o, dicho de otra manera, las miradas de las cámaras se centran en determinadas partes de las figuras femeninas ligeras de ropa, porque a veces casi no se les ve la cara a las chicas.

 

Eso puede ser más o menos aceptable, si el mensaje cantado fuera coherente. Lo normal es que estas canciones hablen de amor, en estado incipiente o recientemente roto a espera de un arreglo o de aquellas situaciones más o menos reales por las que hemos pasado todos y por las que pasan actualmente los adolescentes. Pero, como les decía, las imágenes no van en absoluto en ese sentido.

 

Evidentemente, si el mensaje fuera coherente con las imágenes, el vídeo musical sería clasificado como X, por lo menos. En ocasiones oímos a las autoridades indicar que la educación de los jóvenes depende de las familias, de los colegios y de la sociedad. Las familias, en muchos casos, delegan sus competencias en las teles, y la sociedad no controla si lo que sale por la tele es adecuado para afrontar la cuota que le corresponde de educación en los jóvenes.

 

La conclusión a la que se lleva es que buena parte de la educación se va al traste, desde el momento en que ésta se subcontrata a las teles, por así decirlo. En los colegios, por suerte o por desgracia, se ve poco la tele, así que no sólo no fomentan la incoherencia de mensajes sino que se ven con tremendos problemas derivados de la falta de atención de las otras dos partes implicadas.

 

Estoy en contra de las censuras, pero también de los mensajes incoherentes. ¿Usted quiere dar un mensaje musical sexualmente explícito? Perfecto, si cumple dos condiciones por lo menos: que sea coherente con lo que cuenta y que sea emitido en un horario adecuado.