Sábado 03/12/2016. Actualizado 01:21h

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La voz del lector

Algo huele a podrido en el Reino de España

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Emulando la frase de Hamlet, es lo que podría decirse con relación a dos noticias recientemente publicadas. La primera, hace referencia a las declaraciones de Conde Pumpido, relativas a la investigación del origen de los fondos y del aval bancario, que se aportaron para el pago de la fianza de 400.000 euros, y en base a lo cual Otegui fue puesto en libertad.

 

Con el respeto debido pero no es correcto mirar para otro lado, no sea que se incomode "el interlocutor", ese que preguntó por el Fiscal General cuando se encontraba en presencia del Juez Instructor. Uno tenía entendido que la defensa de la Legalidad, es una de las obligaciones de la Fiscalía en la instrucción de los sumarios, lo que implica mantener una actitud dinámica, para proporcionar al Juez datos para la investigación y que en base a ello, incluso tiene una serie de prerrogativas. Se ve que con la nueva orientación de la Fiscalía General, la labor de investigación y de actuar corresponde exclusivamente al Juez. El Ministerio Público va de mero comparsa.

 

Otra milonga, otra tomadura de pelo de Conde Pumpido y ya van unas cuantas. Su capacidad de subordinación al Ejecutivo no parece tener límite. Triste papelón el que se otorga a una institución tan respetable e integrada por tan dignos y preparados profesionales La segunda es aún más grave. Afirma el mundo en su editorial del día 31 de Mayo, que la Policía pudo impedir el 11M.

 

Espeluznante y repugnante, entre otros muchos calificativos que se pueden emplear. Gracias a sus investigaciones, los españoles vamos conociendo la verdad de la cobarde masacre. Lo cierto es que el asunto está tomando unos derroteros que hacen necesario que inmediatamente se empiecen a depurar las presuntas responsabilidades, tanto políticas como penales, que sean exigibles, caiga quien caiga. Y lo sorprendente es que no pasa nada. Huarte desaparece, el Juez Garzón por si acaso se ha ido una larga temporada a Nueva York, la Comisión Parlamentaria cierra en falso la investigación, el Ministro del Interior "desaparecido en combate +", la Fiscalía General mirando para otro sitio y el Juez Instructor ¡ay el Juez Instructor!, viajando en tren con la Fiscal y usando el cronómetro.

 

No sigo porque lo que pienso es muy fuerte y me puede traer serios perjuicios. La libertad de expresión al parecer sólo se respeta, cuando por ejemplo, el energúmeno de Otegui insulta gravemente al Rey. Zapatero dimite, España no te admite.

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