Miércoles 07/12/2016. Actualizado 12:04h

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¿A eso llaman progresismo?

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El biólogo español Juan Carlos Izpisúa Belmonte solicitará al Ministerio de Sanidad la autorización de un proyecto de investigación que supone la aplicación, en el Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, de las técnicas de clonación humana con fines terapéuticos. La legislación española prohíbe actualmente esta polémica línea de investigación. Además de inmoral e ilegal la técnica no ha mostrado eficiencia.

 

Si gran parte de la comunidad científica internacional ha mostrado su apoyo a la clonación terapéutica, es porque defiende la libertad de investigación, no por la confianza en el futuro biomédico de esas técnicas. Los escasos experimentos realizados hasta ahora demuestran que para obtener una única línea de células madre susceptibles de trasplante sin rechazo inmune son necesarios cientos de óvulos. Y es que la clonación terapéutica implica la creación de embriones humanos con fines distintos a la reproducción.

 

No se trata, por tanto, de embriones sobrantes de técnicas de reproducción asistida, que son donados por sus progenitores con un consentimiento informado para experimentos realizados con estrictos controles éticos. La creación de embriones para experimentación va en contra de todos los convenios internacionales de bioética.

 

El pasado 18 de febrero, el Comité Legal de la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución en la que se prohíben todas las formas de clonación humana. No olvidemos que hasta ahora siempre han dado prioridad a la protección de la vida frente a la libertad de investigación. Desde nuestra modesta opinión pensamos que la disposición del Ministerio de Sanidad hacia la clonación terapéutica es el último disparate de la errática trayectoria seguida por algunos partidos políticos respecto a la investigación con células madre embrionarias, cuyo interés se ha deslizado completamente al terreno político.

 

Es una lástima que algunos lo consideren como elemento básico de modernidad, progresismo lo llaman.