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“Afganistán, los tesoros recuperados”, una oportunidad para descubrir la verdadera cara de este país identificado a guerras y drogas

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En 1989, tras diez años de una guerra que hizo estragos en el país y la marcha de las tropas soviéticas, el gobierno comunista afgano había decidido guardar sus tesoros en el más absoluto secreto.

Mientras Afganistán se sumerge en un amalgama de presiones extranjeras que hacen de este país “el terreno para las guerras por procuración” y se convierte en la “afluencia de insurgentes, armas, drogas y servicios secretos”, como afirmaba recientemente Antonio María Costa, director de la Oficina contra la droga y el crimen de Naciones Unidas, el Museo Guimet de París ha querido rendir homenaje a esta tierra, encrucijada de civilizaciones, con la exposición “Afganistán, los tesoros recuperados”.

Son “recuperados” porque los objetos expuestos, muchos de ellos pertenecientes al museo de Kabul, se daban por perdidos hasta que entre 2002 y 2004 fueron descubiertos en las cajas fuertes del Banco central afgano y los sótanos del palacio presidencial.

En 1989, tras diez años de una guerra que hizo estragos en el país y la marcha de las tropas soviéticas, el gobierno comunista afgano había decidido guardar sus tesoros en el más absoluto secreto, en una cámara acorazada al abrigo de pillajes y del afán destructor de los talibanes. Como probaron con la explosión de las estatuas de Buda, esculpidas en la montaña cercana a la ciudad de Bamiyan, realizadas en los siglos III y V, y demolidas siguiendo las leyes de los talibanes que las consideraban motivo de idolatría.

El Museo Guimet acoge hasta el 30 de abril 220 piezas que permiten recorrer siglos de historia: desde dos milenios antes de Jesucristo hasta el siglo III de nuestra era. La exposición comienza con tres jarrones de oro de Fullol, que evocan la civilización de bactrianos de la edad de bronce y sus relaciones con Mesopotamia.

Sigue una serie consagrada a Ai-Kanoum, ciudad fundada tras la expedición de Alejandro el Grande, que revela la influencia del helenismo entre los siglos IV y II a. J.C.

Lo más espectacular son las joyas y objetos diversos procedentes de seis tumbas de Tilla Tepe, en los que se entremezclan el arte de las estepas, la iconografía greco-romana, espejos chinos y objetos indios, todo ello a lo largo del siglo I de nuestra era. No menos interesantes son las piezas de marfil, oro, bronce o cristal descubiertas en 1938 y 1939 en dos salas selladas de Bagram, la ciudad de verano del Imperio Kushana.

Para responder a la inquietud de los diputados afganos que tenían que dar su visto bueno a la salida de los objetos para ser expuestos en París, el ejército francés, presente en Afganistán en el seno de la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia y Seguridad), ha puesto a disposición del Museo Guimet aviones militares para el traslado de los tesoros de Kabul.

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