Martes 26/09/2017. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Tribuna libre

Carta de duelo de un madrileño a Barcelona

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Trece años y ahora te ha tocado a ti. Los gritos, la confusión, la sangre, las carreras, el dolor, las sirenas, el miedo... ya lo sufrimos, Barcelona, en Madrid.

Un artículo de...

Aurelio Ruiz Enebral
Aurelio Ruiz Enebral

Periodista de El Confidencial Digital

Más artículos de Aurelio Ruiz Enebral »

Nosotros lo vivimos en la mañana de un jueves 11 de marzo en las estaciones de Cercanías de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia. Los asesinos decidieron que merecían morir casi doscientas personas que iban a trabajar, a su casa, de viaje... Este jueves 17 de agosto por la tarde tomaron la misma decisión sobre la vida de decenas de viandantes (entre muertos y heridos) que recorrían Las Ramblas de Barcelona. Si hay alguien que comprenda el dolor y el miedo de los cientos de miles de barceloneses somos los madrileños.

Qué triste es tener la sensación de que nos ha llegado el golpe que habíamos estado evitando trece años gracias a la eficacia de policías nacionales, guardias civiles, espías del CNI, mossos d’Esquadra, ertzainas, policías municipales, militares...

Qué terrible es recordar el inmenso abismo que se abrió en Madrid, el silencio que se extendió en toda la ciudad por culpa de un grupo de malnacidos fanáticos llenos de odio.

Qué orgullo se siente al ver a policías de permiso ir de inmediato a incorporarse a sus puestos, a los sanitarios volcarse con las víctimas, a los vecinos ayudar a los heridos en Las Ramblas, a los taxistas evacuar a los afectados, a los barceloneses ir a donar su sangre por si fuera necesario para salvar alguna vida...

Qué doloroso es pensar en las familias de los muertos, a los que les han arrancado a sus seres queridos. Cuánto daño hace acordarse de los heridos. Cómo pesa en lo más profundo del alma saber que somos vulnerables, que cualquier chalado con una furgoneta puede amargarnos la vida.

Ellos, los asesinos, los terroristas, los yihadistas, van a por todo lo que es nuestra vida: nuestros aeropuertos y estaciones, nuestros bares, nuestros cines, nuestras fiestas, nuestras avenidas. Barcelona, han ahogado en sangre tu tarde de verano en Las Ramblas. Pero ganaremos: resistimos a ETA (vosotros Hipercor, nosotros la plaza de la República Dominicana, y tantos y tantos hasta casi 900 mártires), resistimos el 11-M y resistiremos esta vez. Por vosotros, por nosotros y por aquellos a los que nos han robado. Us estimem. A por ellos.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·