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Tribuna libre

Hacerse rico es fácil, si sabes cómo

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Pensarán que tengo un fijación especial con las subastas de la Red. Pero es que ante determinadas cosas uno no es capaz de callarse y hacer como si no pasara nada. Hace algunos meses, desde esta misma Tribuna, les contaba cómo un loco había llegado a ofrecer hasta 26 millones de dólares por un chicle mascado por Britney Spears. También se subastaban pelos, colillas, prendas y autógrafos de famosos del mundo del espectáculo.

 

La única cuestión que nos quedaba por saber en aquel momento era decidir si es más listo el que vende la pieza o más cochino el que la compra. Cuestión que todavía permanece en el aire debido a las enormes cantidades de dólares que se han llevado algunos listos y a las crecientes compras de artículos verdaderamente repugnantes para cualquier ser racional y parte de los animales que pueblan el planeta.

 

Pero es que aún no lo habíamos visto todo. Nada puede competir con la última modalidad de subasta. Ni los pelos de Elvis, ni la uña pintada que perdió Madonna en su gira del 96. Esta semana hemos podido leer en la prensa como un sujeto subastaba por la red un frasco de aire. Sí, aire.

 

Lo tenía todo preparado. Durante días pensó cual sería el tamaño ideal para el frasco. Permaneció durante horas frente al lugar donde se celebraría próximamente el estreno de la película “Mr. And Mrs. Smith”. Allí estaba él, atento a todo lo que sucedía a su alrededor. Inmóvil al borde de la alfombra roja que recorrerían algunas de las estrellas más cotizadas de Hollywood. Frasco en mano y mirada al frente. Tal vez recordando algunos momentos de una infancia difícil y soñando con un futuro lleno de lujos, gracias a su prodigiosa cabeza.

 

Escoltados por una marea de fotógrafos comenzaron a llegar al lugar los primeros famosos del día. Pero él no vacilaba, apretaba fuerte el frasco esperando a su presa. No quiso sucumbir a la tentación de obtener un tesoro impreciso. De pronto aparecieron los protagonistas de la película, Brad Pitt y Angelina Jolie. Pisaban con garbo la lujosa alfombra roja. Nuestro hombre, agazapado y preso de un desaforado nerviosismo, logró heroicamente mantenerse firme y esperó a que sus dos ídolos pasasen junto a él. En ese momento, conteniendo su respiración para mantener la pureza ambiental, abrió el frasco recogiendo, no sin dificultad, el aire respirado por los dos artistas. En un gesto fugaz, una vez lleno el bote, lo cerró de inmediato y salió corriendo del lugar.

 

No sé si en alguna ocasión han tenido la oportunidad de contemplar la cara que se le pone a un hombre que acaba de capturar aire de dos estrellas internacionales. Ese momento de fatigada huída tras robar el resultado de la respiración ajena es tan satisfactorio que es imposible confundir a quien acaba de lograrlo. Pleno de felicidad, nuestro hombre, entre zancada y zancada hacía chocar sus pies en el aire elevando el trofeo hacia el infinito.

 

El final de la historia ya la habrán leído en la prensa. El frasco, precintado a conciencia, fue subastado en la Red, en Ebay, llegando la puja a los 530 dólares. He dicho 530 dólares. El aire de Brad y Angelina o Pitt y Jolie es ahora propiedad de un casino online.

 

Llevado por el ejemplo de esta inolvidable experiencia me he puesto manos a la obra esta semana para lograr la réplica española. Tengo una prenda de ropa que fue mirada por Bustamante. Lo logré en una rueda de prensa suya a la que asistí desde primera fila. En el centro de mi camiseta escribí hábilmente un clásico de las paredes escolares: “tonto el que lo lea”. Y leyó. Aún no he pensado por cuanto la voy a subastar.

 

Pero ya estoy trabajando en los próximos objetivos. Quiero lograr unas gotas de lluvia caídas lentamente sobre Enrique Iglesias, una célula viva del cutis de Shakira observada por Alejandro Sanz durante la grabación de La Tortura y, la que será mi obra maestra, el golpe final, una baldosa de cuarto de baño de gasolinera pisada por Joaquín Sabina con las botas de leopardo que utilizó en la gira “Nos sobran los motivos”. Seré rico y con la fortuna acumulada compraré Ebay y prohibiré a los “capturadores de aire respirado” seguir timando a la gente.