Martes 06/12/2016. Actualizado 01:07h

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Tribuna libre

El PP va del ‘elorriagazo’ al ‘encuestazo’. El PSOE sigue en el ‘tancredazo’ económico e Ibarretxe en el ‘consultazo ilegal’

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El que de verdad se queda quieto, el que no se mueve, el que permanece impávido, no es José Tomás. El que es como don Tancredo, dejando pasar sin inmutarse el toro negro de la economía, es el Gobierno.

A Mariano Rajoy no le crecen los enanos. A Mariano Rajoy no le abandona el desodorante. Lo que le pasa a Mariano Rajoy es que le crecen los críticos y le abandonan los que están más cerca de su despacho en Génova. Gabriel Elorriaga –no precisamente un enano en el organigrama de los populares- ‘tira las patas por alto’ y se descuelga con una de las críticas más duras que se han hecho de la gestión y de la permanencia de Mariano Rajoy al frente del Partido Popular. Mal negocio está haciendo Rajoy con esto de la renovación del partido. Entre los que ‘renueva él’ y los que se ‘renuevan’ solos, el PP se está quedando en los huesos.

Pero llevan razón el político gallego y quienes le siguen. Las críticas son legítimas y todos están en su derecho, pero que dejen de marear la perdiz y presenten una candidatura alternativa con nombres y apellidos, con luz y taquígrafos. Hay que pensar que quiénes sean las posibles alternativas, no se atreven a tirarse al redondel. ¿Porque desconfían de obtener los apoyos necesarios o porque realmente no hay nadie con la suficiente categoría política como para presentar una alternativa a Mariano Rajoy?

Ese puede empezar a ser el gran problema de la derecha española. La sustitución de Manuel Fraga al frente del partido fue dejando cadáveres de políticos, apenas nacidos a la vida pública, hasta que se acertó con Aznar. La propia sustitución de Fraga al frente del Partido Popular en Galicia, no sólo no ha sido difícil sino que ni siquiera ‘ha sido’. El relevo de José María Aznar, colea más de lo que muchos quisieran y la hipotética alternativa a Rajoy no acaba de aflorar.

¿Están negados los políticos populares para ir creando la sucesión? ¿La estructura piramidal del partido no permite que afloren generaciones de nuevos políticos, capaces de tomar un relevo de forma normal? A lo mejor hay algo de eso lo que significaría que algo está fallando.

La sociedad española ha sido rápida en responder a la crisis en el Partido Popular. La encuesta del CIS es clara y el PSOE, que no mejora en cifras, se aleja demasiado de los populares en intención de voto. El Partido Popular llega exhausto al congreso y nadie sabe en qué condiciones va a salir de Valencia.

Pasan los días y los meses y la economía va de mal en peor. El Gobierno, sin oposición, campa por sus respetos. Pero no ‘campa’ demasiado, ni se mueve mucho. Está a verlas venir. Solbes es el gran chambelán del tancredismo de la economía. Acostumbrado a los fracasos y a las cifras de paro, de inflación y de crecimiento, que ya vivió en su etapa anterior, ni se inmuta: ‘hablar de crisis es enormemente exagerado’. Al vicepresidente lo que le pide el cuerpo es ‘echar una mano y ayudar en la medida de lo posible’. Pues si al Gobierno lo único que se le ocurre es ‘echar una mano en la medida de lo posible’ ya nos podemos poner a temblar.

Sigue Ibarretxe con su pesadez y con su matraca. Pero sigue. La vicepresidenta pone cara seria y afirma eso de la firmaza del Gobierno y en la evidencia de que la ‘consulta’ está fuera de la Constitución. Al lehendakari le debe parecer un razonamiento banal y una amenaza ‘blandita’, porque sigue. Y, con la Constitución o sin ella, con legalidad o sin ella, las preguntas ya están en la calle y las urnas en las fábricas de las que van a salir en octubre. Y en octubre el lehendakari será la víctima de España y con él, todos los vascos y vascas a los que se les habrá negado el derecho a decidir su futuro.

Ibarretxe será pesado, que lo es,  pero alguien debería decirle que no, pero en serio, y con la ley en la mano. Ibarretxe no atiende a razones. Si atendiera se daría cuenta de que su propuesta, no es que sea ilegal, que lo es, sino que es antipolítica en el sentido de que políticamente no tiene viabilidad,  ni siquiera en el País Vasco. Debería Ibarretxe repasar las cifras de los votos obtenidos por su partido en las elecciones que se han ido celebrando desde que se sacó de la manga el ‘referéndumconsultanovinculante’, y se daría cuenta de que las adhesiones han bajado sensiblemente y eso quiere decir –ilegalidades y anticonstitucionalismos al margen- que la consulta es un impresionante error político para el lehendakari- así, en tercera persona-  para el PNV y para Euskadi.

Pero aquí a lo que estamos. Y estamos a los juicios raritos entre políticos y periodistas; a los escarnios a la religión; a la batalla de los crucifijos y a los juramentos con Biblia o sin Biblia. Claro que Luis Aragonés hace bromas con Dios, echándoles manos a los rusos o a nuestros futbolistas.

Igual Solbes echa una mano y hay que prometer el cargo con una mano sobre las nuevas cifras de la inflación o del euribor o mientras se hace cola para recoger pescado gratis y sin intermediarios o con la mano en la pancarta para pedir la subvención para los carburantes del transporte por carretera.