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Vendidas dos pieles de oso

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Una es la del PP. Ya está vendida por el cuatriforme Podemos, y ahora se dispone a mercadear con la  del PSOE. Pero solo  un visionario vende la piel del oso antes de cazarlo.

Un artículo de...

Rafael  Gómez Pérez
Rafael Gómez Pérez

Profesor de Antropología Cultural.

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A eso han dado pie las elecciones del 20-D. Si se deja a un lado la hipocresía de que “el pueblo nunca se equivoca” se llega a algo más claro: no se equivoca en el hecho de votar, pero puede equivocarse en los resultados. Hay muchos ejemplos, como cuando votaron democráticamente a Hitler.

El 20-D la gente hizo bien en votar, pero el resultado es de lástima, aunque no culpable, porque no se puede prever. Tú votas lo que prefieres y luego sale lo que sale. Pero podemos  conseguir entre todos que salga un churro. Que es lo que ha salido.

Se me ocurre, de paso, que es tan malo que un Gobierno esté algún tiempo en funciones, así deja más tranquila a la gente que sigue haciendo, por fortuna, lo que suele hacer. Pero a la vez es patente que a la España que ha salido del 20-D no hay quien la gobierne.

El PP puede despedirse. EL PSOE pactaría a ojos ciegas con Podemos si estos cuatricocos, tres de ellos con ínfulas separatistas, renunciaran al referéndum en Cataluña (si ese referéndum se hiciera, sería un  modelo maldito para otros territorios).

Así las cosas, mejor nuevas elecciones: que la gente vea lo que ha salido de su voto el 20-D y que, al repetirlo, actúe en consecuencia. Pero, por favor, dando una minoría sustancialmente mayoritaria a alguien...me da igual a quien, con tal de que no sea Podemos.

Nos los soporto por muchas razones pero la primera es la de querer apropiarse indebidamente de la primera persona del presente de indicativo del verbo poder, que es un verbo democrático, que nos pertenece a todos. Cuando  oigo  a los militantes repetir con unción y devoción  “sí se puede” me evocan a un coro de beatos alternativos con algún que otro perroflauta que se cuela  en el convento a ver qué pilla.

Tienen tanta libertad para hacerlo como yo para  que eso me chirríe. Pensaba que los tiempos de “prietas las filas” habían pasado.


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